¿Qué sucede después de terminar una tesis?
Para algunos investigadores, el proceso concluye con la defensa. Para otros, comienza una nueva etapa: transformar esa investigación en conocimiento capaz de entrar en circulación dentro de una comunidad científica.
En esta nueva entrega de Divulgando Ciencia con Tino exploramos cómo convertir una tesis en un artículo de investigación sin reducir el proceso a un simple ejercicio de resumen.
Una reflexión sobre escritura científica, metodología, publicación, ética y comunicación del conocimiento.
📖 Te invitamos a leer y reflexionar: una tesis puede ser el final de una etapa académica… o el comienzo de una trayectoria investigadora.
La tesis no termina cuando se defiende
Para muchos estudiantes y recién egresados, la defensa de la tesis representa el punto culminante de años de trabajo: formular una pregunta, revisar literatura, construir un marco teórico, diseñar una metodología, recolectar datos, analizar resultados y presentar conclusiones ante un jurado. Sin embargo, desde la perspectiva de la comunicación científica, ese momento puede ser apenas una transición.
Una tesis puede haber cumplido satisfactoriamente su función académica y, al mismo tiempo, necesitar una transformación profunda para convertirse en un artículo de investigación.
Esta distinción constituye uno de los planteamientos centrales de Cómo convertir tu tesis en un artículo de investigación, de Dennis Arias Chávez y Teresa Ramos Quispe. Los autores advierten que investigar, escribir y publicar forman parte de un proceso articulado y que la publicación no debe entenderse como un acto mecánico añadido al final, sino como una forma de hacer público y poner en circulación el conocimiento producido (Arias Chávez & Ramos Quispe, 2021). El documento también insiste en una cuestión particularmente importante: el rigor que hace posible un artículo publicable no comienza cuando termina la tesis; se construye desde el origen mismo de la investigación.
La idea parece sencilla, pero tiene profundas implicaciones: convertir una tesis en un artículo no significa resumirla; significa reconstruirla para que pueda responder a las reglas, preguntas y expectativas de una comunidad científica específica.
Una tesis y un artículo no cumplen exactamente la misma función
La diferencia fundamental no está únicamente en la extensión.
La tesis es, ante todo, un producto académico especializado orientado a demostrar que quien investiga posee determinadas competencias para obtener un grado o título. Suele contener una explicación amplia del problema, antecedentes, bases teóricas, metodología, resultados, discusión, conclusiones, recomendaciones y anexos.
El artículo, en cambio, es un género de comunicación científica mucho más concentrado. Su propósito es presentar un aporte identificable dentro de una conversación disciplinar ya existente.
Arias Chávez y Ramos Quispe muestran que existe una correspondencia entre los componentes de ambos géneros, pero advierten que esa relación es de contenido y función, no de extensión. La introducción de la tesis, por ejemplo, puede contener materiales que posteriormente deberán ser seleccionados y reorganizados para construir la introducción del artículo.
| Tesis | Artículo de investigación |
|---|---|
| Enunciado amplio del problema | Título más conciso |
| Introducción extensa | Introducción orientada al problema y al aporte |
| Marco teórico desarrollado | Antecedentes y estado del conocimiento pertinentes |
| Metodología detallada | Método suficiente para comprender y evaluar el estudio |
| Resultados amplios | Resultados esenciales |
| Discusión extensa | Interpretación concentrada de los hallazgos |
| Conclusiones y recomendaciones | Conclusiones vinculadas directamente con los hallazgos |
| Referencias y anexos | Referencias seleccionadas y pertinentes |
La consecuencia práctica es importante: copiar y pegar la tesis dentro del formato de una revista no constituye una conversión científica.
El verdadero trabajo consiste en decidir qué merece sobrevivir
Una tesis puede contener decenas de páginas que fueron necesarias para documentar el proceso formativo, demostrar antecedentes, justificar decisiones metodológicas o satisfacer las exigencias de una institución.
Un artículo no puede permitirse esa misma amplitud.
Su pregunta central es más exigente:
¿Qué hallazgo, interpretación o contribución de esta investigación merece entrar en la conversación científica de mi disciplina?
Esta pregunta obliga a seleccionar.
Una tesis puede investigar cinco variables porque el proyecto original necesitaba explorarlas. Pero el artículo quizá deba concentrarse solamente en una relación relevante entre dos de ellas.
Una tesis puede presentar veinte tablas. El artículo puede requerir únicamente aquellas que responden al problema de investigación.
Una tesis puede citar numerosos autores para construir su marco conceptual. En el artículo, las referencias deben desempeñar una función argumentativa: ubicar el problema, mostrar qué se sabe, señalar qué falta por explicar y justificar el aporte del estudio.
El principio no es empobrecer la investigación, sino aumentar su densidad científica
- El título: la primera decisión científica
El título no es un adorno editorial. Es uno de los principales mecanismos mediante los cuales un artículo es identificado, recuperado y clasificado por lectores y bases de datos.
Arias Chávez y Ramos Quispe recomiendan que el título del artículo conserve los elementos esenciales del estudio, particularmente las variables y unidades de análisis, pero abandone detalles secundarios del enunciado original de la tesis. (Arias Chávez & Ramos Quispe, 2021).
La diferencia puede ilustrarse así:
El segundo es más breve sin necesariamente perder la información central.
La regla puede sintetizarse en una pregunta: si una persona encuentra únicamente el título en una base de datos, ¿comprenderá de qué trata realmente el estudio?
- El resumen: una investigación en miniatura
El resumen cumple una función estratégica porque puede determinar si el lector continúa o no con el artículo. La literatura editorial y el propio libro de Arias Chávez y Ramos Quispe coinciden en que debe presentar de manera sintética el problema, objetivo, método, resultados y conclusiones principales (Arias Chávez & Ramos Quispe, 2021).
La APA 7.ª edición, además, incorpora criterios específicos de comunicación científica y estándares de presentación de resultados para investigaciones cuantitativas, cualitativas y de métodos mixtos (American Psychological Association, 2020).
Un buen resumen no intenta contar toda la tesis.
Hace algo más difícil: permite comprender el estudio sin haberlo leído completo.
- La introducción no es el marco teórico comprimido
Este es uno de los errores más frecuentes.
La introducción del artículo no debe convertirse en una reproducción abreviada de todas las teorías revisadas en la tesis. Su función argumentativa es distinta.
Una introducción eficaz necesita conducir al lector por una secuencia lógica:
problema → conocimiento existente → vacío o tensión → propósito del estudio → contribución esperada.
Por eso, la revisión bibliográfica debe ser selectiva.
No se trata de demostrar que el investigador leyó mucho, sino de demostrar que sabe exactamente qué literatura necesita para situar su pregunta de investigación.
El documento base insiste precisamente en la necesidad de familiarizarse con los artículos de la propia disciplina antes incluso de concluir la tesis. Conocer las revistas, sus líneas temáticas, sus estructuras y sus criterios editoriales aumenta la capacidad para orientar la investigación hacia una publicación posible.
La investigación científica, entonces, también requiere leer estratégicamente.
- El método: breve, pero nunca superficial
Reducir el método no significa ocultarlo.
Significa eliminar información que no sea necesaria para que el lector comprenda cómo se produjo la evidencia.
Un artículo debería permitir identificar, según corresponda, aspectos como:
el diseño del estudio, los participantes o unidades de análisis, el procedimiento de selección, los instrumentos, el procedimiento de recolección, las estrategias de análisis y las consideraciones éticas pertinentes.
La lógica es sencilla:
el lector debe tener información suficiente para evaluar cómo se obtuvieron los resultados.
La APA 7.ª edición ha reforzado precisamente los estándares de reporte para distintos diseños de investigación, con el objetivo de favorecer una comunicación más transparente y rigurosa de los procedimientos científicos.
Por ello, sintetizar el método significa eliminar redundancias, no eliminar evidencia metodológica.
- Resultados: no mostrar todo, sino demostrar lo relevante
Una tesis puede contener análisis descriptivos, tablas complementarias, pruebas auxiliares y resultados correspondientes a múltiples objetivos específicos.
El artículo debe hacer una selección.
Arias Chávez y Ramos Quispe señalan que la sección de resultados debe priorizar aquello que contribuye directamente a responder las preguntas de investigación o a contrastar las hipótesis, evitando duplicidades e información innecesaria (Arias Chávez & Ramos Quispe, 2021).
Esta es una diferencia profunda entre almacenar datos y comunicar evidencia.
Una tabla no debe aparecer porque “se obtuvo”.
Debe aparecer porque ayuda a responder una pregunta científica.
Del mismo modo, una figura no adquiere valor por su atractivo visual, sino por su capacidad para facilitar la comprensión de un hallazgo.
La síntesis exige criterio.
- La discusión: el lugar donde los resultados adquieren significado
Si existe una sección que suele revelar la madurez científica del autor, es la discusión.
Los resultados dicen qué se encontró.
La discusión plantea preguntas más complejas:
¿Qué significan estos resultados? ¿Coinciden con investigaciones anteriores? ¿En qué difieren? ¿Por qué podrían diferir? ¿Qué implicaciones tienen? ¿Qué limitaciones deben considerarse?
Arias Chávez y Ramos Quispe consideran esta sección una pieza central porque exige interpretación, argumentación y conocimiento del campo. La discusión debe confrontar los hallazgos con el conocimiento existente y evitar interpretaciones que vayan más allá de la evidencia disponible.
Esta última precaución es fundamental.
Un resultado obtenido en una muestra determinada no autoriza automáticamente a realizar afirmaciones sobre todas las personas, instituciones o contextos.
La calidad científica también depende de saber decir:
“esto encontramos”
y, con la misma honestidad,
“esto no podemos afirmar a partir de estos datos”.
La revisión por pares puede contribuir a detectar precisamente ese tipo de excesos. No obstante, tampoco debe idealizarse: el peer review funciona como un mecanismo de evaluación y mejora, pero no constituye una garantía absoluta de que un resultado sea verdadero o infalible. La literatura sobre comunicación científica ha documentado limitaciones del proceso, incluidos problemas de variabilidad, sesgos y capacidad imperfecta para detectar errores o malas prácticas.
La ciencia necesita revisión por pares, pero también necesita pensamiento crítico posterior a la publicación.
- Las conclusiones no deben descubrir una investigación nueva
Una conclusión sólida no introduce argumentos que no hayan sido demostrados.
Su tarea es responder al problema de investigación a partir de los resultados obtenidos.
Esto parece elemental, pero en muchas tesis y artículos aparece un fenómeno recurrente: las conclusiones son mucho más ambiciosas que los datos.
Por ejemplo, si un estudio identificó una asociación estadística entre dos variables en una determinada población, no corresponde concluir automáticamente que una variable “causa” la otra, especialmente cuando el diseño no permite establecer causalidad.
La conversión de tesis a artículo exige revisar cada conclusión con una pregunta incómoda pero necesaria:
¿Esta afirmación está realmente respaldada por los datos?
Cuando la respuesta es no, hay que reducirla, matizarla o eliminarla.
La prudencia no debilita a la ciencia.
La hace más creíble.
- El aparato crítico: citar no es decorar
Uno de los problemas frecuentes en la escritura académica es la acumulación de referencias como demostración de erudición.
Pero la cantidad de citas no equivale a la calidad de un argumento.
Arias Chávez y Ramos Quispe destacan la necesidad de manejar las fuentes de manera estratégica, privilegiando precisión, pertinencia y calidad. También recuerdan que la redacción científica requiere claridad, brevedad y precisión.
La APA 7.ª edición amplía la orientación sobre citación, referencias, plagio, autoplagio y buenas prácticas de publicación.
Por eso, una pregunta útil al revisar un párrafo es:
¿la cita realmente sostiene la afirmación que estoy haciendo?
Citar una fuente que apenas menciona el tema, utilizar una referencia antigua cuando existe evidencia posterior o colocar muchas citas sin relación argumentativa puede producir una apariencia de rigor sin construir realmente un argumento científico.
- Autoría: convertir la tesis también obliga a revisar quién firma
La transformación editorial puede plantear una cuestión delicada: ¿quién debe aparecer como autor del artículo?
La respuesta no debería depender simplemente de quién fue asesor, quién ocupa un cargo académico o quién pertenece a la institución.
Los criterios internacionales de autoría desarrollados por el International Committee of Medical Journal Editors establecen que la autoría debe vincularse a contribuciones intelectuales sustanciales, participación en la redacción o revisión crítica, aprobación final y responsabilidad sobre la integridad del trabajo. Estos criterios pertenecen al ámbito de las publicaciones biomédicas, pero constituyen una referencia especialmente clara para comprender el principio general de que autoría significa tanto crédito como responsabilidad.
Esto tiene una implicación ética importante para las tesis:
ser asesor no convierte automáticamente a una persona en coautor.
Y tampoco significa que el autor original deba quedar desplazado porque durante la transformación editorial participe otro investigador.
La autoría debe reflejar las contribuciones reales.
- De la tesis al artículo también existe un problema ético: el autoplagio
Una tesis puede convertirse legítimamente en un artículo derivado de la investigación original, pero eso no significa que el nuevo manuscrito deba presentarse como si la investigación anterior no existiera.
El investigador debe reconocer el origen del estudio y seguir las políticas de la revista respecto de trabajos derivados, publicaciones previas y disponibilidad del contenido.
La APA 7.ª edición incluye orientación específica sobre plagio y autoplagio, mientras que las políticas de buenas prácticas editoriales exigen transparencia frente a publicaciones redundantes o duplicadas.
La frontera ética no está entre “copiar” y “no copiar” de manera tan simple.
Está en declarar el origen, diferenciar el nuevo producto y no presentar como nuevo aquello que no lo es.
- Elegir revista no es buscar simplemente una revista que acepte el artículo
Aquí aparece otra transformación intelectual.
El investigador no debería terminar la tesis y después preguntarse:
“¿Dónde puedo publicar esto?”
La pregunta estratégica es otra:
“¿Qué revistas publican investigaciones como la mía y qué características debería tener mi artículo para dialogar con ellas?”
Arias Chávez y Ramos Quispe proponen revisar revistas del área, estudiar sus publicaciones, analizar instrucciones para autores y observar los criterios de presentación antes de enviar el manuscrito.
Este principio sigue plenamente vigente.
Las políticas de transparencia editorial recomiendan que las revistas hagan visibles, entre otros aspectos, su alcance temático, tipos de manuscritos, criterios de autoría, procedimientos de revisión por pares, ética de publicación, conflictos de interés, políticas de datos y mecanismos de corrección y retractación.
Por eso, una revista no debería evaluarse solamente por su promesa de publicar rápido.
- El riesgo de las revistas depredadoras
La presión por publicar ha creado un escenario en el que algunas publicaciones intentan aprovecharse de la necesidad de los investigadores.
COPE describe la publicación depredadora como una actividad que ofrece contenidos supuestamente académicos de manera engañosa o fraudulenta y sin los mecanismos habituales de aseguramiento de la calidad.
No toda revista de acceso abierto es depredadora.
Tampoco el cobro de una tarifa de publicación demuestra por sí mismo una mala práctica.
La cuestión es otra: ¿existe un proceso editorial transparente y verificable?
Una revisión básica debe comprobar, entre otros elementos, el alcance de la revista, su comité editorial, el proceso de revisión por pares, las políticas de ética y los costos claramente declarados. Los principios de transparencia de COPE, DOAJ, OASPA y WAME establecen precisamente estos elementos como componentes fundamentales de las buenas prácticas editoriales.
En este contexto, recursos como Think. Check. Submit. ofrecen listas de comprobación para valorar si una revista o editorial constituye un destino confiable y apropiado para una investigación.
- El dato que debería cambiar nuestra forma de mirar las tesis
La discusión no es puramente formal.
Mayta-Tristán planteó hace ya una década que muchas tesis universitarias podían permanecer fuera de la circulación científica y que convertirlas en artículos, acompañado de políticas institucionales de publicación, podía favorecer la producción científica universitaria. En experiencias concretas reportadas en Perú, el cambio hacia formatos de artículo y el requisito de envío a revistas indexadas se asociaron con mayores tasas de publicación de tesis. Estos resultados pertenecen a contextos institucionales específicos y no deben extrapolarse automáticamente a todas las universidades o disciplinas.
La lección importante no es que toda tesis deba transformarse necesariamente en un artículo.
Es otra:
una investigación universitaria que genera evidencia relevante tiene la posibilidad de convertirse en conocimiento público, debatible y acumulable.
La tesis encerrada en un repositorio cumple una función académica.
El artículo agrega otra dimensión: permite que los hallazgos entren en circulación dentro de una comunidad científica.
Una ruta práctica para convertir una tesis en artículo
El proceso puede organizarse como una secuencia de decisiones intelectuales:
Esta secuencia coincide con el principio general defendido por Arias Chávez y Ramos Quispe: convertir una tesis exige dominar la búsqueda, lectura, síntesis y comunicación de literatura científica, además de evaluar críticamente los propios hallazgos (Arias Chávez & Ramos Quispe, 2021).
Una consideración imprescindible en 2026: la inteligencia artificial
Existe una diferencia importante entre una guía de publicación de 2021 y el ecosistema editorial actual: las herramientas de inteligencia artificial generativa forman hoy parte de la discusión sobre autoría, redacción y transparencia.
Las políticas no son idénticas en todas las revistas, pero algunas organizaciones editoriales ya establecen requisitos explícitos de declaración del uso de IA. Por ejemplo, las recomendaciones vigentes del ICMJE indican que las herramientas de IA no deben aparecer como autoras y que su utilización debe transparentarse según la función que hayan desempeñado; además, señalan que los seres humanos siguen siendo responsables de la exactitud, integridad y originalidad del material presentado.
Esto modifica una pregunta tradicional del investigador.
Ya no basta con preguntar:
“¿Puedo utilizar esta herramienta?”
También hay que preguntar:
“¿Qué parte del proceso realizó la herramienta, qué debo declarar y qué responsabilidad humana mantengo sobre el resultado?”
La IA puede ayudar a organizar, revisar o apoyar determinadas tareas de escritura, pero no sustituye la responsabilidad científica del autor.
De la cantidad de páginas a la calidad de la conversación
Convertir una tesis en artículo implica renunciar a una idea muy arraigada en la cultura académica: que un documento es más científico cuanto más extenso es.
No necesariamente.
La escritura científica madura no consiste en decir todo.
Consiste en decir aquello que debe decirse, con la evidencia suficiente, en el lugar adecuado y con el grado de certeza que los datos permiten.
Una tesis puede tener cien, doscientas o más páginas.
Un artículo puede tener muchas menos.
La diferencia no representa una pérdida de conocimiento, sino una transformación de su arquitectura comunicativa.
El desafío consiste en pasar de una lógica de documentación a una lógica de comunicación científica.
De:
“Tengo mucha información”.
A:
“Tengo una contribución que puedo justificar”.
De:
“Mi tesis fue aprobada”.
A:
“Mi investigación puede ser discutida por otros investigadores”.
De:
“Terminé el documento”.
A:
“Puse el conocimiento en circulación”.
La investigación no termina al imprimir o subir una tesis
La obra de Arias Chávez y Ramos Quispe parte de una premisa especialmente pertinente para estudiantes, docentes e investigadores: investigar, escribir y publicar forman parte de un mismo ecosistema de producción y comunicación del conocimiento.
Pero esa premisa necesita una precisión contemporánea.
Publicar no convierte automáticamente una afirmación en verdad.
Una revista no garantiza que todas las conclusiones sean correctas.
Una indexación no sustituye la lectura crítica.
Y una herramienta de inteligencia artificial no reemplaza el juicio del investigador.
La ciencia funciona mediante una combinación mucho más exigente: evidencia, método, argumentación, transparencia, crítica y discusión acumulativa.
Por ello, transformar una tesis en artículo no debería verse como una obligación administrativa ni como una estrategia automática para acumular publicaciones.
Debe entenderse como una transición intelectual.
La tesis demuestra que fuimos capaces de investigar.
El artículo nos exige demostrar que sabemos qué parte de esa investigación merece ser escuchada, por qué importa y hasta dónde podemos defenderla.
Ese es, quizá, el verdadero salto de estudiante a investigador.
Referencias
American Psychological Association. (2020). Publication manual of the American Psychological Association (7th ed.). https://doi.org/10.1037/0000165-000
Arias Chávez, D., & Ramos Quispe, T. (2021). Cómo convertir tu tesis en un artículo de investigación. Universidad Continental. https://doi.org/10.18259/978-612-4443-30-5
COPE Council. (2019). COPE discussion document: Predatory publishing. https://doi.org/10.24318/cope.2019.3.6
COPE, Directory of Open Access Journals, Open Access Scholarly Publishing Association, & World Association of Medical Editors. (2022). Principles of transparency and best practice in scholarly publishing (4th ed.). https://doi.org/10.24318/cope.2019.1.12
International Committee of Medical Journal Editors. (2026). Defining the role of authors and contributors. https://www.icmje.org/recommendations/browse/roles-and-responsibilities/defining-the-role-of-authors-and-contributors.html
Mayta-Tristán, P. (2016). Tesis en formato de artículo científico: oportunidad para incrementar la producción científica universitaria. Acta Médica Peruana, 33(2), 95–98. https://doi.org/10.35663/amp.2016.332.57
Think. Check. Submit. (2023). Journals. https://thinkchecksubmit.org/journals/

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