miércoles, 26 de noviembre de 2025

INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA DOCENTES: UNA GUÍA COMPLETA PARA TRANSFORMAR LA ENSEÑANZA EN LA EDUCACIÓN BÁSICA

 


GUÍA DE HERRAMIENTAS DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL (Martínez et al, 2025)




Introducción: un nuevo horizonte para la pedagogía

La inteligencia artificial (IA) está redefiniendo la forma en que las sociedades aprenden, trabajan, crean y se comunican. Su expansión acelerada alcanza ya todos los niveles educativos, desde la educación básica hasta la superior. Sin embargo, su integración responsable y efectiva depende de una orientación clara y de la capacidad docente para comprender sus alcances, límites y posibilidades pedagógicas.

La Guía de herramientas de inteligencia artificial dirigida a docentes de educación básica (Martínez Rivera et al., 2025) surge como respuesta a esta necesidad: un recurso no solo técnico, sino también pedagógico, que busca promover la alfabetización digital y fortalecer la autonomía docente en un contexto cada vez más tecnológico.

La guía no pretende sustituir la mirada humanista del profesorado; al contrario, resalta que la sensibilidad docente es insustituible y que la IA, lejos de desplazarla, amplifica su capacidad para transformar vidas mediante el aprendizaje.

1. La inteligencia artificial como aliado pedagógico

La introducción de la guía enfatiza tres ideas centrales:

1.1 La IA es una herramienta, no una solución automática

La tecnología no reemplaza la reflexión pedagógica. Su efectividad depende del sentido educativo que el docente le otorgue.

1.2 El papel del docente sigue siendo esencial

La IA no puede sustituir:

  • la empatía,

  • el juicio profesional,

  • la toma de decisiones contextualizadas,

  • ni la comprensión profunda de los procesos emocionales y cognitivos del alumnado.

1.3 La IA puede potenciar la personalización del aprendizaje

Permite adaptar contenidos, ofrecer retroalimentación ágil, diversificar recursos y abrir nuevas formas de expresión creativa.

El enfoque del documento es claro: la IA debe usarse con sentido crítico, creativo y ético.

2. Asistentes conversacionales: un nuevo lenguaje educativo

La guía organiza una primera categoría de herramientas centradas en generación de texto y asistencia conversacional, como ChatGPT, Claude, Gemini, Bing con IA, Mistral y Grok.

Estas plataformas permiten:

  • redactar contenidos adaptados al nivel educativo,

  • sintetizar información compleja,

  • generar actividades diferenciadas,

  • co-diseñar planeaciones didácticas,

  • elaborar rúbricas,

  • proponer ejemplos contextualizados,

  • corregir escritos,

  • y revisar coherencia argumentativa.

2.1 El desarrollo del pensamiento crítico

El uso pedagógico sugerido por la guía enfatiza que no basta con obtener respuestas. Es fundamental enseñar al alumnado a:

  • formular preguntas de calidad,

  • evaluar la veracidad de la información,

  • identificar sesgos,

  • contrastar respuestas con fuentes externas.

De esta forma, la IA se convierte en un medio para reforzar la alfabetización digital y la metacognición.

3. Creatividad visual impulsada por IA: nuevas formas de enseñar y aprender

La segunda categoría del documento reúne herramientas para generación de imágenes, diseño educativo y creación visual, como:

  • Canva,

  • Ideogram,

  • Leonardo,

  • Midjourney,

  • Craiyon,

  • Krea (en otra sección).

Estas herramientas permiten que los estudiantes y docentes:

  • elaboren carteles informativos,

  • construyan narrativas visuales,

  • realicen bocetos de proyectos,

  • diseñen cómics o historietas,

  • generen infografías,

  • produzcan materiales estéticamente atractivos para reforzar contenidos.

3.1 Valor pedagógico del aprendizaje visual

La IA visual permite:

  • atender estilos de aprendizaje multimodal,

  • facilitar la comprensión de temas abstractos,

  • reforzar la memoria mediante estímulos visuales,

  • integrar proyectos STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas).

La guía resalta que la IA debe utilizarse para inspirar creatividad, no para reemplazarla.


4. Optimización del trabajo docente: productividad y gestión con IA

Una de las secciones más relevantes del documento incluye herramientas para gestión educativa y productividad, esenciales para liberar tiempo y reducir carga laboral:

  • NotebookLM, para analizar documentos y generar conexiones conceptuales.

  • ChatPDF, para “conversar” con textos complejos.

  • Gamma, para crear presentaciones profesionales.

  • MagicSchool, con más de 50 utilidades especializadas para educación.

  • Krea, un híbrido entre diseño e inteligencia artificial.

4.1 Una IA para pensar mejor, no para hacer más rápido

La guía plantea que estas herramientas permiten:

  • preparar clases con mayor eficiencia,

  • diseñar actividades adaptadas al contexto,

  • analizar información extensa,

  • automatizar procesos repetitivos,

  • y dedicar más tiempo a la interacción humana.

Esta sección refleja la importancia de equilibrar tecnología y pedagogía.

5. Experiencias interactivas: creatividad, música y animación

La cuarta categoría presenta herramientas que favorecen la exploración artística y la creatividad:

  • SUNO, para generar música original.

  • Character.AI, para crear personajes con personalidad propia.

  • FlipAnim, para animaciones cuadro por cuadro.

  • Animated Drawings, para animar dibujos hechos a mano.

  • TTSMaker, para convertir texto en voz.

5.1 La IA como herramienta para el aprendizaje lúdico

Estas plataformas permiten:

  • promover proyectos transversales,

  • desarrollar habilidades comunicativas,

  • impulsar el pensamiento creativo,

  • fomentar la colaboración entre estudiantes,

  • crear ambientes de aprendizaje motivadores.

La guía invita a integrar estas experiencias para potenciar la imaginación infantil.

6. Búsqueda avanzada e investigación con IA

La última categoría explora buscadores inteligentes como:

  • Perplexity,

  • ChatGPT con navegación,

  • Gemini.

Estos buscadores ofrecen:

  • respuestas contextualizadas,

  • organización de fuentes,

  • verificación de información,

  • actualización constante.

6.1 Alfabetización informacional

En un mundo saturado de datos, la guía subraya la necesidad de enseñar a los estudiantes a:

  • validar fuentes,

  • citar correctamente,

  • navegar con ética digital,

  • distinguir información rastreada por IA.

La investigación escolar cambia de paradigma cuando se introducen motores de búsqueda inteligentes.

7. Bancos de prompts y recursos educativos

Finalmente, la guía proporciona recursos complementarios como:

  • bibliotecas de prompts,

  • generadores de prompts educativos,

  • repositorios interactivos,

  • materiales abiertos sobre IA para educación.

Estos recursos ayudan a los docentes a desarrollar competencias promptistas: saber pedir lo correcto para obtener respuestas de calidad.

Conclusión: una guía para humanizar la tecnología en la escuela

La Guía de herramientas de inteligencia artificial no es solo un inventario de plataformas; es un llamado a transformar la práctica docente desde una visión humanista y crítica. La IA no reemplaza la pedagogía: la amplifica. Ofrece nuevas rutas para personalizar el aprendizaje, estimular la creatividad y promover competencias digitales indispensables para el siglo XXI.

Sin embargo, el papel del docente continúa siendo fundamental: orientar, acompañar, evaluar, sensibilizar y construir comunidades de aprendizaje significativas.
La tecnología es poderosa, pero la mirada pedagógica es la que realmente transforma vidas.

Referencia 

Martínez Rivera, V. R., Rivera Castro, E., & Guerrero Cruz, E. L. (2025). Guía de herramientas de inteligencia artificial dirigida a docentes de educación básica (CC BY-NC-SA 4.0). Gobierno del Estado de Nuevo León, Secretaría de Educación



lunes, 24 de noviembre de 2025

El ADN de la Investigación: La Ciencia del Marco Teórico

 

El marco teórico: fundamento epistemológico, guía metodológica y eje interpretativo en la investigación científica

Aunque muchos estudiantes lo consideran solamente un requisito técnico para estructurar una tesis o artículo, el marco teórico es, en realidad, uno de los elementos más complejos y trascendentales del proceso investigativo. Sin él, la investigación carece de dirección, profundidad y coherencia interna.
Basándonos en la obra de William Daros (2002), podemos comprender el marco teórico no solo como un apartado académico, sino como la arquitectura conceptual que sostiene cualquier intento de explicación científica.

1. Comprender la ciencia para comprender el marco teórico

Daros afirma que la ciencia es una forma humana de conocer, una construcción que no surge espontáneamente de la observación sino de la capacidad del ser humano para pensar, inventar, suponer y luego validar ideas.
Eso implica dos cosas fundamentales:

  1. La ciencia no nace de los datos, sino de las teorías.

  2. La observación por sí sola carece de significado sin un marco interpretativo.

En otras palabras, los datos no hablan: es el investigador quien los interpreta desde una teoría.

2. El problema como punto de partida epistemológico

Daros analiza el concepto de “problema” y explica que investigar no es recopilar información, sino responder a una contradicción entre lo que observamos y lo que esperábamos observar.
Esa expectativa previa siempre está basada en alguna teoría (aunque no la tengamos explícita).

Por ejemplo:

  • Si espero que un grupo de estudiantes tenga bajo rendimiento por falta de estudio, pero observo lo contrario, surge un problema.

  • Si creo que los precios suben por mayor demanda, pero aumentan aun con baja demanda, aparece otro problema.

Por tanto, todo problema es también un problema teórico.

3. La teoría: el corazón del marco teórico

Lo que distingue a una teoría, según Daros, es que es una interpretación inventada por el investigador. No es simplemente una descripción; es una forma de organizar el mundo.

Las teorías:

  • explican fenómenos,

  • articulan ideas abstractas,

  • conectan causas y efectos,

  • permiten formular hipótesis,

  • orientan la metodología,

  • y hacen posible generalizar explicaciones.

Sin teoría no hay explicación científica, solo listas de datos.

4. El marco teórico como sistema explicativo

Daros demuestra que el marco teórico no es una recopilación de antecedentes, autores o definiciones.
Es un sistema lógico y conceptual que cumple varias funciones esenciales:

4.1. Otorga significado al problema

Un hecho se vuelve problema únicamente en referencia a una teoría previa.
El marco teórico hace explícito ese trasfondo conceptual.

4.2. Organiza el conocimiento de manera coherente

Permite establecer relaciones, jerarquías y conexiones naturales entre ideas.
Sin él, los conceptos quedan aislados.

4.3. Delimita lo que es “hecho” para una investigación

Los fenómenos no son los mismos en todas las teorías.
Esto significa que:

  • En la física aristotélica, el movimiento requiere causa continua.

  • En la física newtoniana, el movimiento es inercial.

  • En la relatividad, el movimiento depende del marco de referencia.

Cada teoría produce su propio universo de hechos.

4.4. Permite formular hipótesis e interpretar resultados

Funciona como “puente” entre la pregunta de investigación y el método.

5. ¿Existe realmente un marco conceptual separado del marco teórico?

Algunos manuales afirman que el marco conceptual contiene los conceptos básicos y el teórico las teorías.
Daros demuestra que esta división es metodológicamente insostenible.

Los conceptos no pueden organizarse sin una teoría que:

  • les dé sentido,

  • establezca relaciones lógicas,

  • determine su relevancia,

  • y funcione como principio organizador.

Por tanto:

Todo marco conceptual depende de un marco teórico.
Separarlos artificialmente debilita la investigación.

6. Construcción epistemológica del marco teórico

Para Daros, un marco teórico se construye a partir de diversos elementos jerárquicos:

  1. Ideas: abstracciones sobre los objetos de estudio.

  2. Juicios: afirmaciones que relacionan ideas.

  3. Razonamientos: secuencias lógicas que derivan conclusiones.

Estas tres estructuras permiten que el investigador:

  • exponga su posición,

  • organice las explicaciones,

  • detecte contradicciones,

  • y proponga relaciones causales coherentes.

7. Los grandes autores epistemológicos y el valor del marco teórico

Daros integra tres posturas clave para explicar la dinámica teórica de la ciencia:

7.1. Popper y la falsación

Una teoría es científica mientras pueda ponerse a prueba y ser refutada.
El marco teórico debe incluir hipótesis que puedan verificarse o falsarse.

7.2. Kuhn y el paradigma

Las teorías no se abandonan solo por ser refutadas, sino por cambios culturales, sociales e históricos.
El marco teórico debe ubicar la investigación dentro del paradigma predominante.

7.3. Lakatos y los programas de investigación

Las teorías son parte de programas con un “núcleo firme” y cinturones de hipótesis que se ajustan.
El marco teórico muestra a qué programa pertenece la investigación.

8. El marco teórico como brújula de la investigación científica

En síntesis, el marco teórico:

  • explica el porqué del problema,

  • da sentido al fenómeno,

  • permite formular hipótesis,

  • orienta la elección del método,

  • ofrece criterios de validez,

  • y articula la interpretación de los resultados.

No es un capítulo más:
es el fundamento intelectual de toda investigación.

Conclusión 

Comprender y elaborar un marco teórico es un ejercicio de pensamiento profundo, crítico y creativo.
Más que recopilar información, exige analizar, comparar, refutar y construir ideas que permitan comprender el problema desde una perspectiva científica.
Siguiendo a Daros (2002), el marco teórico es la estructura que convierte un problema en un fenómeno explicable y un conjunto de datos en conocimiento científico.
Solo a través de una teoría sólida es posible producir investigaciones rigurosas, coherentes y capaces de aportar al avance científico.

Referencia 

Daros, W. R. (2002). ¿Qué es un marco teórico? Enfoques, 14(1), 73–112. Universidad Adventista del Plata.

lunes, 17 de noviembre de 2025

Repensar la creatividad: la revolución del pensamiento lateral según Edward de Bono

 El pensamiento creativo- Edward De Bono


Introducción

La creatividad ha sido durante mucho tiempo objeto de interpretaciones románticas o místicas. Se la ha vinculado con el talento innato, la iluminación repentina o el genio excepcional. Sin embargo, Edward de Bono, pionero en el estudio del pensamiento creativo, argumenta que la creatividad no es un capricho del azar ni un privilegio reservado para ciertos individuos: es un proceso cognitivo que puede enseñarse, sistematizarse y perfeccionarse.

En El pensamiento creativo, de Bono sostiene que las herramientas formales para pensar de manera innovadora emergen de la lógica de los sistemas autoorganizados del cerebro, lo que permite comprender la creatividad como una habilidad entrenable y necesaria para enfrentar los desafíos contemporáneos

1. Creatividad más allá del mito: una habilidad humana universal

De Bono critica la idea tradicional de que la creatividad se encuentra exclusivamente en el ámbito artístico o en las personas “dotadas”. Él distingue entre creatividad artística y creatividad perceptual o de resolución de problemas, siendo esta última la base del pensamiento lateral.

El autor señala que hemos asociado la creatividad con lo “extraño”, lo “raro” o lo “ilógico”, pero en realidad su esencia es modificar las percepciones existentes y generar nuevas conexiones. En este sentido, la creatividad no es improvisación desordenada, sino un proceso estructurado que surge del comportamiento neurológico del cerebro como sistema autoorganizado

Este enfoque redefine completamente lo que significa “ser creativo”: ya no se trata de “tener talento”, sino de aprender a ver, cuestionar y reorganizar la información de formas distintas.

2. El pensamiento lateral: una alternativa a la lógica tradicional

Aunque el pensamiento lógico es indispensable para analizar, comparar o evaluar, no es suficiente para generar ideas nuevas. De Bono explica que las grandes innovaciones no suelen surgir del pensamiento lineal, sino de la capacidad para alterar patrones perceptuales establecidos y explorar alternativas que inicialmente parecen ilógicas.

Aquí surge el pensamiento lateral: un conjunto de métodos diseñados para mover el pensamiento hacia direcciones nuevas que la lógica tradicional no permitiría.

El pensamiento lateral se sostiene en tres grandes enfoques: cuestionamiento, alternativas y provocación. Estos funcionan como palancas cognitivas que permiten desplazar el pensamiento desde lo conocido hacia lo posible.

3. Los tres grandes enfoques del pensamiento lateral

3.1. Cuestionamiento: desmontar lo que damos por hecho

De Bono afirma que uno de los mayores obstáculos para la creatividad es la tendencia natural a aceptar nuestras percepciones como verdades absolutas. Cuestionar significa detenerse deliberadamente a analizar supuestos que normalmente pasan desapercibidos.

¿Qué implica cuestionar?

  • Identificar lo obvio.

  • Interrogar su origen.

  • Dudar de su inevitabilidad.

  • Imaginar posibles variaciones.

Ejemplo aplicado

Problema: Una biblioteca escolar tiene baja asistencia.
Supuesto no cuestionado: “Los estudiantes no vienen porque no les gusta leer”.

Cuestionamiento del supuesto:

  • ¿Y si no acuden porque el horario no es accesible?

  • ¿Porque el espacio no es cómodo?

  • ¿Porque no encuentran materiales atractivos?

  • ¿Porque no conocen los servicios?

Al cuestionar, nacen alternativas: convertir la biblioteca en un espacio interactivo, integrar actividades lúdicas, abrir un “club de lecto-gaming”, etc.

Cuestionar no siempre produce ideas de inmediato, pero genera las condiciones para que aparezcan.

3.2. Alternativas: explorar caminos que la lógica no ofrece

Una vez cuestionado el patrón perceptual, el siguiente paso es generar alternativas. De Bono aclara que las alternativas no deben evaluarse al instante: deben multiplicarse sin juicio inicial.

La lógica tradicional suele centrar nuestra atención en la “mejor” opción dentro de un marco limitado. El pensamiento lateral amplía deliberadamente ese marco.

Ejemplo aplicado

Situación: Una escuela quiere mejorar la puntualidad de los estudiantes.
El enfoque lógico busca sanciones, controles o vigilancia.
El pensamiento lateral propone alternativas:

  • Gamificar la asistencia (acumular puntos y recompensas).

  • Crear un sistema de transporte escolar compartido autogestionado por estudiantes.

  • Transformar la primera hora en talleres creativos o debates atractivos.

  • Implementar “embajadores de asistencia” entre pares.

Las alternativas permiten descubrir que el problema no siempre se resuelve con disciplina, sino con diseño creativo.

3.3. Provocación: romper deliberadamente los patrones

La provocación es el método más radical del pensamiento lateral. De Bono afirma que, así como el cerebro se organiza en patrones, también puede desorganizarlos temporalmente para crear nuevas rutas cognitivas.

Las provocaciones —introducidas con la palabra “po”— son enunciados deliberadamente ilógicos, exagerados o imposibles que sirven para desplazar la percepción.

Ejemplo aplicado

Situación: ¿Cómo reducir conversaciones telefónicas excesivamente largas en una empresa?
Solución real citada por de Bono: un empresario pidió fabricar teléfonos con auriculares muy pesados para que los usuarios se cansaran rápidamente de sostenerlos, disminuyendo así la duración de las llamadas

Otros ejemplos provocativos modernos

  • Po: “Las aulas no tendrán sillas.”
    → Genera ideas: mobiliario flexible, aprendizaje en movimiento, estaciones de trabajo.

  • Po: “La escuela no tendrá horarios.”
    → Genera ideas: rutas personalizadas, aprendizaje por proyectos, asistencia modular.

La provocación no busca soluciones literales: busca mover la percepción hacia nuevas conexiones posibles.

4. La creatividad como necesidad social, educativa y organizacional

De Bono argumenta que muchas empresas hablan de creatividad, pero pocas invierten realmente en ella. Tras décadas centradas en la eficiencia, reducción de costos y calidad, la innovación se convierte en el elemento diferenciador final.

Asimismo, lamenta que la educación todavía no enseñe creatividad formalmente, ya que se sigue asociando a las artes y no al pensamiento cognitivo complejo. Para el autor, la creatividad debería enseñarse como se enseña matemáticas: mediante técnicas, práctica guiada y reflexión constante.

En un mundo saturado de información, donde los problemas son cada vez más complejos, la creatividad es indispensable para:

  • diseñar servicios públicos más eficientes,

  • reinventar instituciones educativas,

  • mejorar la calidad de vida,

  • fortalecer la resolución colaborativa de problemas.

5. Conclusiones

Edward de Bono rompe con los mitos tradicionales de la creatividad y propone una visión científica, sistemática y profundamente humana. Su obra demuestra que pensar de manera diferente no es un accidente, sino una habilidad que podemos desarrollar a través de técnicas deliberadas.

El pensamiento lateral —con sus tres enfoques fundamentales: cuestionamiento, alternativas y provocación— se convierte en una herramienta poderosa para enfrentar el presente y diseñar el futuro. En definitiva, la creatividad deja de ser un misterio y se transforma en un acto consciente de libertad intelectual.

Referencias 

De Bono, E. (1994). El pensamiento creativo: El poder del pensamiento lateral para la creación de nuevas ideas (O. Castillo, Trad.). Titivillus. (Fragmentos consultados)



miércoles, 5 de noviembre de 2025

El consultor como agente de cambio en el desarrollo organizacional universitario

 


🌱 Introducción

En las universidades públicas mexicanas, los procesos de transformación institucional se enfrentan a grandes retos: estructuras burocráticas, resistencia cultural al cambio, limitaciones presupuestales y la necesidad de innovar en los modelos educativos.
Ante este panorama, el consultor en desarrollo organizacional (DO) se convierte en un agente de cambio estratégico, capaz de articular la teoría con la práctica, de diagnosticar las dinámicas institucionales y de generar condiciones para la mejora continua.

Como se plantea en el texto Desarrollo organizacional (2024), la función esencial del consultor es “apoyar de forma intensa, pero temporal, a las organizaciones, para que desarrollen de mejor manera sus tareas y cumplan con los objetivos emanados de su misión” (p. 325).
En el contexto universitario, esto significa ayudar a las instituciones a adaptarse a los desafíos del siglo XXI: digitalización, globalización del conocimiento y diversificación de la población estudiantil.


🔍 Fundamentos teóricos del consultor como agente de cambio

El concepto de consultor como agente de cambio tiene sus raíces en las teorías del desarrollo organizacional de Edgar Schein (2010) y Kurt Lewin (1951).
Lewin propuso el modelo clásico de cambio planificado, que se compone de tres fases: descongelar, cambiar y recongelar. En esta lógica, el consultor actúa como un facilitador que ayuda a los miembros de la organización a cuestionar sus rutinas, experimentar nuevas prácticas y consolidarlas en una nueva cultura institucional.

Schein (2010) amplió este enfoque al introducir el concepto de consultoría de procesos, donde el papel del consultor no es imponer soluciones, sino ayudar a la organización a aprender sobre sí misma, promoviendo la autodiagnosis, la reflexión colectiva y el aprendizaje organizacional.

El texto base de Desarrollo organizacional (2024) retoma esta visión, señalando que “la verdadera experiencia la poseen los directivos y sus trabajadores; el consultor debe hacerles comprender que son ellos los responsables del cambio y sus resultados” (p. 326).
Esta perspectiva convierte al consultor en un mediador del conocimiento y un promotor del empoderamiento organizacional.


🧠 El consultor en el contexto de las universidades públicas mexicanas

En las universidades públicas, el cambio organizacional suele estar condicionado por normas institucionales rígidas, estructuras jerárquicas y procesos administrativos lentos. Sin embargo, también existe un capital humano altamente calificado y un fuerte sentido de compromiso social, elementos fundamentales para la transformación.

El consultor en este entorno tiene que desempeñar múltiples funciones:

  • Diagnóstico organizacional: Identificar áreas problemáticas en la gestión académica, administrativa y humana.

  • Mediación y comunicación: Favorecer el diálogo entre autoridades, docentes, estudiantes y personal administrativo.

  • Formación y capacitación: Promover talleres de liderazgo, trabajo en equipo y comunicación asertiva.

  • Evaluación y mejora continua: Acompañar procesos de autoevaluación institucional, como los de acreditación o certificación de programas educativos.

Por ejemplo, en la Universidad Veracruzana, los procesos de planeación estratégica participativa han incorporado la figura del consultor interno, quien acompaña los ejercicios de diagnóstico organizacional, fomenta la participación académica y orienta la toma de decisiones basada en datos (UV, 2022).
En la Universidad Autónoma Metropolitana, los consultores han apoyado proyectos de innovación educativa orientados al aprendizaje colaborativo y al uso de tecnologías digitales, consolidando una cultura institucional centrada en el conocimiento compartido.

Estos casos evidencian cómo el DO no se limita a procesos administrativos, sino que impulsa la transformación cultural de las universidades hacia modelos más flexibles, inclusivos y sostenibles.

⚙️ Roles, habilidades y ética profesional del consultor

El consultor no es simplemente un “experto externo” que dicta soluciones. Según Desarrollo organizacional (2024), debe poseer paciencia, objetividad, capacidad analítica, pensamiento procesal y habilidades interpersonales (pp. 328–330).
Además, su práctica exige una profunda ética profesional, pues trabaja con información sensible, diagnósticos internos y relaciones humanas complejas.

Los roles descritos en el texto —descubridor de hechos, especialista técnico, colaborador para solucionar problemas, capacitador de adultos y “abogado del diablo”— le permiten intervenir en distintos niveles del sistema universitario (p. 330).

Por ejemplo:

  • Un consultor técnico puede diseñar indicadores para medir la eficiencia administrativa en facultades.

  • Un consultor colaborativo puede facilitar espacios de reflexión entre docentes y directivos para mejorar el clima laboral.

  • Un consultor reflexivo puede apoyar la reestructuración curricular con enfoque en competencias y pertinencia social.

En todos los casos, su objetivo no es “cambiar por cambiar”, sino desarrollar la capacidad de cambio dentro de la organización.

🔄 Teoría y práctica del cambio organizacional universitario

El desarrollo organizacional parte de la idea de que el cambio debe ser planificado, participativo y evaluable. Hernández, Fernández y Baptista (2006) señalan que en todo proceso de investigación-acción las variables independientes (programas de DO) generan efectos en variables dependientes (como la motivación, el clima laboral o la productividad).

Aplicado a la universidad, esto implica que un programa de DO —por ejemplo, un proyecto de fortalecimiento de tutorías académicas— puede mejorar la comunicación, la coordinación y el sentido de pertenencia institucional.

Asimismo, los problemas de validez interna y externa que señala Desarrollo organizacional (2024, pp. 336–339) se manifiestan cuando los resultados obtenidos en una facultad no pueden generalizarse a toda la universidad. Por ello, el consultor debe utilizar métodos triangulados, evidencias cuantitativas y retroalimentación constante para asegurar la fiabilidad de sus diagnósticos.

El enfoque teórico de Schein y Lewin se complementa con las propuestas contemporáneas de Peter Senge (2005), quien plantea la necesidad de construir organizaciones que aprenden, donde cada integrante desarrolla pensamiento sistémico y compromiso compartido con la visión institucional.
El consultor, desde esta perspectiva, se convierte en facilitador del aprendizaje organizacional, acompañando procesos de reflexión, acción y mejora continua.

🌍 Tendencias contemporáneas del desarrollo organizacional

Las macro fuerzas globales —cambio tecnológico, globalización, diversidad laboral y cambio constante— obligan a las universidades a repensar sus estructuras (Desarrollo organizacional, 2024, p. 339).

En este sentido, el consultor del siglo XXI debe incorporar nuevas competencias:

  • Gestión del conocimiento: Aprovechar plataformas digitales para fortalecer comunidades académicas.

  • Diversidad e inclusión: Promover políticas institucionales que reconozcan la pluralidad cultural, de género y generacional.

  • Innovación sostenible: Vincular el DO con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), particularmente con el ODS 4: Educación de Calidad.

  • Ética y responsabilidad social: Integrar la consultoría con la misión pública y social de la universidad.

Por ejemplo, durante la pandemia, universidades como la UNAM y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) aplicaron estrategias de gestión del cambio digital, donde equipos de consultores internos ayudaron a docentes y estudiantes a adaptarse a entornos virtuales, demostrando la importancia del liderazgo colaborativo y la flexibilidad organizacional.

🎓 Conclusiones

El consultor como agente de cambio no impone soluciones, construye procesos de aprendizaje. Su labor es profundamente pedagógica, porque enseña a las organizaciones a comprenderse, a reflexionar sobre sus prácticas y a diseñar su propio futuro.

En las universidades públicas mexicanas, su intervención se traduce en procesos de empoderamiento institucional, desarrollo humano y sostenibilidad organizacional.
Como afirma el texto base, el propósito final del DO es que la organización “adquiera la capacidad de hacer por sí misma lo que el consultor ha hecho por ella” (Desarrollo organizacional, 2024, p. 333).

Así, el desarrollo organizacional universitario se consolida no sólo como una herramienta de gestión, sino como una estrategia educativa transformadora, orientada al aprendizaje permanente, la innovación y la mejora continua de la vida institucional.

📚 Referencias

  • Desarrollo organizacional. (2024). Capítulo 11: El consultor, agente de cambio organizacional y tendencias (pp. 324–346). México: Grupo Editorial Patria.

  • French, J. R., & Raven, B. (1959). The bases of social power. In D. Cartwright (Ed.), Studies in social power (pp. 150–167). Ann Arbor: University of Michigan.

  • Hernández, R., Fernández, C., & Baptista, P. (2006). Metodología de la investigación (4.ª ed.). México: McGraw-Hill.

  • Lewin, K. (1951). Field theory in social science: Selected theoretical papers. New York: Harper.

  • Schein, E. H. (2010). Organizational culture and leadership (4th ed.). San Francisco: Jossey-Bass.

  • Senge, P. (2005). La quinta disciplina: El arte y la práctica de la organización abierta al aprendizaje. Barcelona: Granica.

  • Universidad Veracruzana (UV). (2022). Plan de desarrollo institucional 2021–2025. Recuperado de https://www.uv.mx/planeacion/pdi/