miércoles, 7 de enero de 2026

Investigar para comprender: claves de la ciencia

 

Investigar para comprender la realidad: fundamentos metodológicos para una ciencia reflexiva

Introducción
En la actualidad, el término “investigación” se utiliza con frecuencia para referirse a actividades muy diversas, desde la simple recopilación de información hasta estudios científicos rigurosos. No obstante, como señala Ruth Sautu en su Manual de metodología, la investigación científica no puede reducirse a un conjunto de procedimientos técnicos ni a la aplicación mecánica de instrumentos. Investigar implica un proceso intelectual complejo, orientado a la construcción sistemática de conocimiento, sustentado en decisiones teóricas, epistemológicas y metodológicas conscientes.
Este artículo tiene como propósito profundizar, desde una perspectiva divulgativa pero rigurosa, en la concepción de la investigación propuesta por Sautu, resaltando su carácter reflexivo, su estrecha relación con la teoría y la importancia de la coherencia metodológica. De esta manera, se busca contribuir a una comprensión más sólida del quehacer científico, especialmente relevante para estudiantes, docentes y personas interesadas en la investigación social.

La investigación científica como proceso intelectual
Uno de los aportes centrales del manual es la afirmación de que la investigación científica no comienza con la recolección de datos, sino con la formulación de problemas. Investigar significa interrogar la realidad desde una perspectiva teóricamente informada, construyendo preguntas que permitan ir más allá de la descripción superficial de los fenómenos sociales.
Sautu enfatiza que la investigación es un proceso de construcción, no de descubrimiento pasivo. Los datos no “hablan por sí mismos”; adquieren sentido únicamente cuando son interpretados a la luz de un marco teórico. En este sentido, la investigación científica se presenta como una actividad creativa y rigurosa a la vez, que exige reflexión constante y claridad conceptual.

La centralidad de la teoría en el proceso investigativo
El texto subraya que la teoría cumple un papel estructurante en la investigación. No se trata de un componente ornamental del informe final, sino del eje que orienta todas las decisiones metodológicas. La teoría permite delimitar el problema, definir conceptos, seleccionar variables o dimensiones de análisis y establecer relaciones significativas entre los fenómenos estudiados.
Sautu advierte que prescindir de la teoría conduce a investigaciones fragmentadas, descriptivas y con escaso poder explicativo. Por el contrario, una investigación teóricamente fundamentada posibilita interpretar los datos dentro de un marco conceptual coherente, contribuyendo a la acumulación de conocimiento científico.

Metodología: más que técnicas y procedimientos
En el manual se propone una concepción amplia de la metodología, entendida como el conjunto de decisiones lógicamente articuladas que orientan el proceso de investigación. Desde esta perspectiva, la metodología no se limita a la elección de técnicas de recolección de datos, sino que abarca el enfoque general, el diseño del estudio y los criterios de análisis.
Sautu destaca que cada decisión metodológica implica una toma de posición respecto de la realidad social y del modo en que esta puede ser conocida. Por ello, la metodología debe ser coherente con el problema de investigación y con el marco teórico adoptado. La falta de coherencia metodológica debilita la validez del conocimiento producido y limita su capacidad explicativa.

Coherencia interna y rigor científico
El rigor científico, según la autora, no se alcanza mediante la aplicación automática de reglas metodológicas, sino a través de la coherencia interna del proceso investigativo. Esta coherencia se expresa en la correspondencia entre el problema planteado, los objetivos de la investigación, el marco teórico, el enfoque metodológico y las técnicas empleadas.
Una investigación rigurosa es aquella en la que cada componente cumple una función clara y se encuentra articulado con los demás. Esta visión del rigor científico invita a superar enfoques reduccionistas que conciben la metodología como una lista de pasos a seguir, promoviendo en cambio una comprensión más reflexiva y crítica del proceso de investigación.

El investigador como sujeto reflexivo
Un aspecto clave del planteamiento de Sautu es el reconocimiento del investigador como un sujeto activo en la construcción del conocimiento. Lejos de la idea de neutralidad absoluta, la autora sostiene que el investigador participa en el proceso investigativo a través de sus decisiones teóricas, metodológicas e interpretativas.
Esta postura no implica renunciar al rigor científico, sino asumir la necesidad de la reflexividad, entendida como la capacidad de analizar críticamente los propios supuestos, límites y posicionamientos. La reflexividad fortalece la investigación al hacer explícitos los criterios que orientan el estudio y al permitir una interpretación más consciente y responsable de los resultados.

Investigación, conocimiento y contexto social
El manual también destaca que la investigación científica se desarrolla siempre en un contexto social e histórico determinado. Los problemas de investigación no surgen de manera aislada, sino que responden a preocupaciones sociales, académicas y políticas concretas. Reconocer esta dimensión contextual permite comprender mejor el sentido y los alcances del conocimiento producido.
Desde esta perspectiva, la investigación no solo cumple una función explicativa, sino también una función social, al contribuir a la comprensión crítica de la realidad y a la formulación de propuestas de transformación.

Implicaciones para la formación en investigación
La concepción de la metodología propuesta por Sautu tiene importantes implicaciones para la formación de investigadores. Enseñar metodología no consiste únicamente en transmitir técnicas, sino en formar una manera de pensar científicamente, capaz de articular teoría, método y análisis de manera coherente.
Esta visión resulta especialmente relevante en el ámbito educativo, donde con frecuencia se presentan dificultades para comprender la lógica interna del proceso investigativo. Promover una formación metodológica reflexiva contribuye a mejorar la calidad de la investigación y a fortalecer la cultura científica.

Conclusiones
El Manual de metodología de Ruth Sautu ofrece una comprensión profunda de la investigación científica como un proceso reflexivo, teóricamente fundamentado y metodológicamente coherente. Investigar no es simplemente aplicar técnicas, sino construir conocimiento de manera rigurosa, consciente y contextualizada.
Divulgar esta perspectiva resulta fundamental para fortalecer la comprensión social de la ciencia y para formar investigadores capaces de analizar críticamente la realidad. En un contexto donde la producción de conocimiento adquiere cada vez mayor relevancia, la metodología se presenta como un pilar indispensable para la investigación científica de calidad.

📚 Referencia 
Sautu, R. (2005). Manual de metodología. Biblioteca Rambell.


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