Mostrando entradas con la etiqueta Rendimiento Académico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rendimiento Académico. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de agosto de 2025

Técnicas y hábitos de estudio para mejorar el rendimiento universitario

 



El rendimiento académico universitario no depende únicamente de la inteligencia o del esfuerzo aislado, sino de la capacidad de cada estudiante para organizar su tiempo, crear hábitos saludables y aplicar técnicas efectivas de aprendizaje. La transición a la vida universitaria conlleva retos como la carga académica, la autonomía en la gestión del tiempo y la necesidad de mantener la motivación frente a múltiples distracciones. En este sentido, contar con un plan de estudio basado en evidencia científica puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso.

1. El ambiente de estudio: la base de la concentración

Un ambiente adecuado es el primer paso para un aprendizaje efectivo. Disponer de un espacio fijo para estudiar ayuda al cerebro a asociarlo con la actividad académica, facilitando la creación de hábitos. La Universidad de Illinois demostró que los estudiantes que estudian frente a paisajes naturales incrementan su capacidad de atención en un 13% respecto a quienes lo hacen frente a edificios (Técnicas y hábitos de estudio, s. f.).

Factores como la ventilación, la temperatura (18° a 22° C), la iluminación natural y una postura correcta previenen la fatiga mental y física. La ergonomía también es esencial: espalda recta, pies apoyados, antebrazos sobre la mesa y pausas activas cada hora fortalecen la concentración y reducen el cansancio.

2. Organización del tiempo: estudiar con estrategia

La administración del tiempo es uno de los mayores retos en la universidad. La Universidad de Cornell recomienda dedicar entre 4 y 6 horas al día al estudio, ajustando la carga según la dificultad de las asignaturas. Elaborar un horario flexible en Excel o mediante aplicaciones móviles como Any.do y Studious permite visualizar metas, fijar plazos y anticipar imprevistos.

Una estrategia clave es iniciar la jornada con asignaturas de dificultad media, continuar con las más complejas durante la mañana —cuando la concentración es mayor— y dejar las más sencillas para la tarde. Asimismo, intercalar materias de distinta naturaleza evita la saturación cognitiva.

Los descansos juegan un papel decisivo. La doctora Alice Jovanna Casanova-Ocasio recomienda sesiones de 45 a 55 minutos de estudio con pausas de 5 a 15 minutos, ya que estos intervalos previenen la fatiga mental y favorecen la memoria a largo plazo (Técnicas y hábitos de estudio, s. f.).

3. Construcción de hábitos de estudio: de la intención a la acción

Los hábitos representan cerca del 40% de nuestras acciones diarias (Universidad de Duke). Sin embargo, crearlos requiere tiempo y constancia: según la University College London, consolidar un nuevo hábito puede tardar entre 18 y 254 días, siendo 66 el promedio (Técnicas y hábitos de estudio, s. f.).

Un error común en estudiantes universitarios es la procrastinación, es decir, postergar actividades importantes por falta de interés, miedo al fracaso o escaso autocontrol. La Universidad de Palermo señala que este fenómeno es uno de los principales obstáculos en el aprendizaje universitario. Para combatirlo se proponen técnicas como:

  • Regla del 10 a 2: trabajar diez minutos en la tarea más difícil y descansar dos, repitiendo el ciclo.

  • Primero lo importante: priorizar asignaturas de mayor complejidad al inicio del día.

  • Fusión con intereses: integrar el estudio a actividades cotidianas, como leer en caminatas o estudiar en grupo con amigos.

4. Potenciar el cerebro: descanso, alimentación y atención plena

El rendimiento académico depende en gran medida del cuidado del cerebro. Investigaciones de la Universidad de Nueva York y la Peking University Shenzhen Graduate School demuestran que dormir adecuadamente es más beneficioso para la memoria que el consumo de cafeína. De hecho, una siesta de 60 a 90 minutos puede mejorar la retención más que ingerir 300 mg de café (Técnicas y hábitos de estudio, s. f.).

Otros factores clave son:

  • Alimentación balanceada: incluir proteínas, frutas, vegetales oscuros, chocolate negro y agua en abundancia.

  • Ejercicio físico: actividades aeróbicas como trotar o nadar aumentan la oxigenación cerebral.

  • Gestión de distracciones: limitar el uso de redes sociales y reducir la exposición a dispositivos electrónicos antes de dormir.

5. Técnicas de estudio: herramientas para aprender mejor

Existen múltiples estrategias que permiten convertir la información en conocimiento duradero:

  • Método Cornell: organiza apuntes con palabras clave, preguntas y resúmenes en cada página.

  • Subrayado y esquemas: resaltan ideas principales y secundarias, facilitando la síntesis.

  • Mapas conceptuales: representan jerárquicamente las relaciones entre conceptos, fortaleciendo la comprensión.

  • Reglas mnemotécnicas: juegos de palabras, acrónimos o historias que facilitan la memorización.

  • Autoevaluación continua: aplicar la curva del olvido de Ebbinghaus, que muestra que el repaso periódico es fundamental para fijar el conocimiento.

6. El día del examen: cómo enfrentar el estrés académico

El examen es uno de los momentos más críticos en la vida universitaria. El estrés académico puede generar bloqueos, pensamientos negativos y pérdida de concentración. El psicólogo Félix Antonio Gómez señala que la diferencia entre aprobar y fracasar radica en las estrategias de afrontamiento utilizadas (Técnicas y hábitos de estudio, s. f.).

Algunas recomendaciones prácticas incluyen:

  • Dormir y alimentarse adecuadamente la noche anterior.

  • Evitar el repaso compulsivo minutos antes del examen.

  • Practicar técnicas de relajación y respiración profunda.

  • Simular pruebas orales frente al espejo o compañeros.

  • En exámenes escritos, responder primero las preguntas más seguras.

Conclusiones

La evidencia científica respalda que el éxito universitario depende menos de la cantidad de horas frente a los apuntes y más de la calidad de las técnicas aplicadas. Un espacio adecuado, una gestión estratégica del tiempo, la creación de hábitos sólidos, el cuidado del cerebro y el uso de técnicas comprobadas de estudio conforman un sistema integral de aprendizaje.

Adoptar estas prácticas no solo incrementa el rendimiento académico, sino que prepara a los estudiantes para enfrentar retos profesionales con disciplina, resiliencia y capacidad de organización. En definitiva, aprender a estudiar es aprender a vivir con eficacia.

Referencia

Técnicas y hábitos de estudio. (s. f.). Técnicas y hábitos de estudio para obtener buenos resultados académicos en la universidad [eBook gratuito].



miércoles, 21 de mayo de 2025

Hábitos Saludables y su Impacto en el Rendimiento Académico Universitario

 






Producto de Aprendizaje de la materia de Seminario de Investigación I de la Carrera en Ciencias de la Educación Octavo Cuatrimestre Modalidad Mixta de la Universidad Vizcaya de las Américas Campus Durango.
Este articulo científico y su difusión cuenta con la aprobación de sus autoras principales y fueron asesoradas y con coautoría de quien suscribe este blog.
El objetivo es promocionar y difundir el trabajo realizado por las autoras durante el periodo enero- abril 2025. 

Hábitos Saludables Y Su Impacto En El Rendimiento Académico Universitario

Maldonado Marín Carolina 1

Ortiz Miranda Ximena 2

Reyes Muñoz Fátima Gabriela  3

Santellanes Burciaga Rosa Guadalupe 4

 

1 universidad Vizcaya de las Américas Campus Durango Licenciatura en Ciencias de la Educación, e-mail: caro.maldonadomarin@gmail.com

2 universidad Vizcaya de las Américas Campus Durango Licenciatura en Ciencias de la Educación, e-mail: ortizmirandaximena@gmail.com

3 universidad Vizcaya de las Américas Campus Durango Licenciatura en Ciencias de la Educación, e-mail: fatymareyes2004@gmail.com

4 universidad Vizcaya de las Américas Campus Durango Licenciatura en Ciencias de la Educación, e-mail: rosasantellanes906@gmail.com

 

 

Línea de Investigación: Educación en campos disciplinares

Área temática: Educación para la salud  

 

RESUMEN:

Los hábitos saludables juegan un papel fundamental en el rendimiento académico de los estudiantes. Factores como la organización del tiempo, la planificación de actividades y el entorno de estudio influyen directamente en el aprendizaje y la eficiencia en el proceso educativo. Este estudio analiza la relación entre los hábitos de estudio y el desempeño académico, identificando prácticas que pueden mejorar los resultados escolares.El objetivo de este estudio es analizar la relación entre los hábitos de estudio de los estudiantes y su impacto en el rendimiento académico. Busca identificar qué prácticas favorecen un mejor desempeño escolar y cuáles pueden ser perjudiciales, con el fin de proporcionar estrategias que optimicen el aprendizaje y la organización del tiempo de estudio.

 

Palabras clave: Hábitos saludables, Rendimiento académico, Estudiantes universitarios, Alimentación, Actividad física, Sueño, Concentración, Memoria, Desempeño escolar y Factores de impacto

 

ABSTRACT:

 

Healthy habits play a crucial role in students’ academic performance. Factors such as time management, activity planning, and the study environment directly influence learning and efficiency in the educational process. This study examines the relationship between study habits and academic performance, identifying practices that can enhance school outcomes. The goal of this study is to analyze the connection between students’ study habits and their impact on academic performance. It aims to identify which practices contribute to better school performance and which may be detrimental, in order to provide strategies that optimize learning and study time management.

 

Key words: Healthy habits, Academic performance, University students, Nutrition, Physical activity, Sleep, Concentration, Memory, School performance and Impact factors

 

 

INTRODUCCIÓN

En la actualidad, se ha observado que muchos estudiantes presentan dificultades en su rendimiento académico, lo cual puede estar relacionado con los hábitos que mantienen en su vida diaria. Específicamente, los hábitos de sueño, alimentación y ejercicio podrían influir en su desempeño escolar. Por esta razón, se planteó la realización de esta investigación, con el objetivo de determinar si los hábitos de vida de un estudiante inciden en sus calificaciones o si su impacto no es tan significativo como suele suponerse.

Estudios previos señalan que los jóvenes que mantienen buenos hábitos tienden a obtener mejores calificaciones (González y Pérez, 2021), lo cual resulta relevante, ya que muchos estudiantes no son conscientes de esta relación o no le otorgan la importancia necesaria. Asimismo, es común identificar hábitos negativos entre estudiantes universitarios, lo que podría estar vinculado al bajo rendimiento académico que presentan.

La presente investigación adquiere relevancia al evidenciar cómo los hábitos diarios pueden influir en el desempeño académico de los estudiantes universitarios. Se espera que los resultados obtenidos proporcionen información útil para comprender mejor esta relación y sirvan como base para el desarrollo de estrategias o recomendaciones que contribuyan a mejorar el rendimiento escolar dentro de la comunidad universitaria. El objetivo general de este estudio es analizar la relación entre los hábitos de vida y el rendimiento académico de los estudiantes universitarios.  En conclusión, el tema resulta de gran importancia, ya que está directamente vinculado con el éxito académico y, en muchas ocasiones, es ignorado. Comprender esta relación puede ser útil tanto para los estudiantes como para las instituciones educativas interesadas en optimizar sus resultados académicos

 

DESARROLLO

 

Diversos estudios ofrecen información abundante y detallada sobre el rendimiento académico, la cual resulta útil para adoptar decisiones y llevar a cabo políticas que mejoren los niveles educativos. El gran interés que suscita este tema, tanto a nivel social y académico como económico, ha generado una gran cantidad de estudios centrados en la búsqueda de factores que afectan de manera directa o indirecta al rendimiento académico. Uno de estos factores son los hábitos saludables, tales como el sueño, la alimentación y el ejercicio físico, los cuales pueden influir en la manera en que los estudiantes aprenden y cómo se desempeñan académicamente. Además, se ha observado que otros aspectos como la gestión del tiempo, la organización de tareas y la estabilidad emocional también pueden jugar un papel clave en el desempeño de los estudiantes, lo que resalta aún más la importancia de mantener un estilo de vida equilibrado.

A través de esta investigación, se pretende entender en mayor profundidad la relación que existe entre los hábitos y el rendimiento académico, observando así si es que los hábitos saludables, como lo son la alimentación adecuada, el sueño necesario o reparador y la actividad física, influyen directamente o no en las capacidades mentales como la memoria, la atención, la concentración y el aprendizaje, las cuales están directamente relacionadas con el rendimiento académico de los estudiantes. De esta manera, es realmente fundamental realizar un análisis detallado que permita identificar si los estudiantes universitarios mantienen hábitos saludables o si enfrentan dificultades para llevar un estilo de vida adecuado debido a su carga de responsabilidades académicas, laborales y personales. También es relevante considerar otros factores que pueden intervenir en esta relación, como el nivel de estrés, la ansiedad o incluso el acceso a espacios y recursos adecuados para el desarrollo de hábitos saludables.

Este es un tema muy importante, además de ser significativo y relevante para los estudiantes, porque muchos universitarios enfrentan diversas dificultades para mantener hábitos de vida saludables debido a la carga y la exigencia académica que conlleva estudiar una carrera universitaria. Para algunos, también se les suman numerosas dificultades laborales y personales, como otras responsabilidades que se presentan en el día a día, lo cual dificulta aún más la adopción de hábitos que favorezcan su salud en el diario vivir. Se considera que, si se logra demostrar que tener hábitos saludables puede ayudar a los jóvenes universitarios a mejorar en la escuela, esto podría motivar a los estudiantes y a otros jóvenes a realizar cambios en su rutina diaria, haciéndolos así más conscientes de la importancia de cuidar su salud. Así mismo, podría ser una oportunidad para fomentar un cambio de mentalidad en la comunidad universitaria y en los propios estudiantes, quienes podrían adquirir una mayor responsabilidad sobre su bienestar y su desempeño académico.

Además, se cree que este estudio puede tener un impacto significativo en el ámbito escolar y se considera que es de suma importancia ya que no solo pondría en evidencia la íntima relación de los hábitos y el desempeño académico, sino que también podría incentivar a las universidades a implementar programas de apoyo y capacitarse para promover así un estilo de vida saludable, con el fin de realmente cambiar la situación que viven los estudiantes. Lograr esto no solo beneficiaría a los jóvenes en su etapa universitaria, sino que también podría influir en su futuro profesional, dotándolos de herramientas para llevar una vida más equilibrada y saludable. De esta forma, se lograría obtener resultados favorables y generar un cambio no solo en los estudiantes, sino también en la mentalidad que se presenta y el accionar de la sociedad en general, promoviendo así un impacto positivo a largo plazo.

 

OBJETIVO GENERAL Y OBJETIVOS ESPECIFICOS

Objetivo General

Explorar la correlación entre los hábitos saludables y el rendimiento académico.

 

Objetivos Específicos

 

·         Analizar la relación entre los hábitos saludables en estudiantes universitarios y su rendimiento académico, con el objetivo de promover la salud física y mejorar su desempeño educativo.

·         Identificar si estudiantes universitarios llevan hábitos de vida saludable

·         Proponer estrategias para fomentar hábitos de vida saludables en los estudiantes universitarios.

 

OBJETIVO DE ESTUDIO

 

El no tener estilos de vida adecuados conlleva de una forma considerable a la mala salud, estando directamente relacionados con hábitos alimenticios inadecuados, el sedentarismo, el consumo de alcohol, tabaco, la falta de horas de ocio, la falta de horas de sueño y otros factores de riesgo. Estas condiciones pueden derivar en problemas de salud a largo plazo, afectando no solo el bienestar físico, sino también el estado mental y emocional de las personas. Llevar un estilo de vida inadecuado al carecer de hábitos saludables ha generado una gran preocupación tanto en instituciones internacionales como nacionales, las cuales buscan intervenir en la población universitaria para promover estilos de vida más equilibrados al adquirir hábitos saludables y concientizar sobre su importancia en la prevención de diversas enfermedades. Para ello, han impulsado programas de concienciación y prevención que buscan educar a los jóvenes sobre los riesgos de una vida poco saludable y los beneficios de adoptar hábitos positivos.

De tal manera, la Organización Mundial de la Salud menciona que existen múltiples factores que predisponen la aparición de enfermedades crónicas no transmisibles, tales como el consumo de tabaco, la inactividad física, el consumo excesivo de alcohol, pocas horas de sueño, el estrés constante, entre otros (Alemán et al., 2023). Estos factores no solo afectan la salud física de los estudiantes universitarios, sino que también tienen repercusiones en su bienestar emocional y su rendimiento académico. La fatiga constante, la dificultad para concentrarse y la falta de motivación son algunas de las consecuencias que pueden afectar su desempeño en las aulas y en sus actividades diarias. Esto refuerza la necesidad de implementar estrategias efectivas para el fomento de hábitos saludables dentro de las instituciones educativas, permitiendo que los estudiantes cuenten con mejores condiciones para su desarrollo personal y profesional.

En este sentido, los hábitos saludables deben tener un auge dentro de las universidades para poder promocionar y hacer estrategias que los incluyan para mejorar la calidad de vida de los estudiantes universitarios. Es importante que estas estrategias no solo se enfoquen en la alimentación y el ejercicio, sino también en el bienestar mental, la gestión del tiempo y el equilibrio entre estudio y descanso. De igual manera, se podrán implementar programas que beneficien a los estudiantes a reforzar sus hábitos y generen un impacto positivo en su formación integral, contribuyendo así a la creación de un entorno universitario más saludable y productivo


METODOLOGÍA

 

Para la recolección de datos se utilizó un enfoque cuantitativo el cual se denomina así porque trata con fenómenos que pueden ser medidos, es decir, aquellos a los que se les puede asignar un valor numérico . (Kerlinger, 2002).

Se utilizó un diseño correlacional el cual consiste en investigar la asociación entre dos o más variables sin manipularlas. Ordena la información y mide los datos a partir de un coeficiente de correlación, que definirá la dirección, la fuerza y el tipo de relación que existe entre las diferentes variables. Los investigadores miden variables y determinan el grado y la dirección de su asociación mediante técnicas estadísticas como el análisis de correlación.

 

FASES DEL DESARROLLO

Con el objetivo de medir la relación existente entre los hábitos saludables y el rendimiento académico en estudiantes universitarios. Para la recolección de datos, se aplicó una encuesta a

una muestra de 20 estudiantes de los cuales 11 personas pertenecen al género femenino y 9 del masculino con edades entre 19 y 21 años, pertenecientes al cuarto cuatrimestre de la carrera de Criminología en la Universidad Vizcaya de las Américas, campus Durango.  El muestreo utilizado fue probabilístico, garantizando una representación equitativa de la población estudiada. La encuesta se facilitó a los participantes mediante un código QR que los dirigía directamente al formulario en línea. Además, se proporcionó acompañamiento durante su aplicación para resolver cualquier duda que pudiera surgir.  Para el análisis de los datos, se utilizaron herramientas gráficas proporcionadas por Google (Google Froms ).  Esta herramienta facilitó una visualización clara y detallada de los resultados obtenidos

 

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN 

En el análisis de las encuestas aplicadas a los estudiantes de la Licenciatura de Criminología de quinto cuatrimestre de la Universidad Vizcaya de las Américas se descubrió que la mayoría de los participantes tienen entre 20 y 21 años, y casi una cuarta parte de ellos trabaja medio tiempo además de estudiar. Esto indica que muchos deben equilibrar sus responsabilidades académicas y laborales, lo que podría influir en sus hábitos diarios.

En cuanto a la actividad física, solo un pequeño porcentaje realiza ejercicio con frecuencia, mientras que la mayoría lo hace de manera esporádica. Sin embargo, casi la mitad de los encuestados considera que el ejercicio influye en su capacidad de concentración y memoria, lo que sugiere que, aunque no todos lo practican regularmente, sí reconocen su importancia en el rendimiento académico. Respecto a la alimentación, más de la mitad de los estudiantes consume alimentos procesados con regularidad, pero también se destaca que una gran mayoría incluye frutas y verduras en su dieta diaria. Además, el 75.8% reconoce que su alimentación impacta en su energía y desempeño escolar. El sueño es otro factor clave analizado. Más de la mitad de los encuestados duerme entre seis y ocho horas por noche, aunque solo un tercio consideran su descanso como reparador. Por otro lado, un porcentaje significativo menciona sentirse cansado o con sueño durante sus clases, lo que podría afectar significativamente su rendimiento académico.

Al evaluar su desempeño, la mayoría lo califica como bueno, aunque un número considerable admite que no siempre cumple con todas sus tareas o se prepara para los exámenes. En cuanto a la relación entre los hábitos y el rendimiento, un 34.8% considera que tienen un impacto significativo, mientras que el 53.8% cree que su influencia es moderada. Sin embargo, el 81.8% ha notado mejoras en su desempeño al adoptar hábitos más saludables. Es importante señalar que, aunque en términos generales se observa una gran tendencia positiva entre hábitos

saludables y un rendimiento académico superior, existen variaciones individuales y otros factores que pueden influir en esta relación, como la carga laboral o el manejo del estrés.

Sin embargo, es fundamental reconocer algunas limitaciones en este estudio. Por ejemplo, la muestra utilizada fue pequeña (20 estudiantes de una única carrera en la Universidad Vizcaya de las Américas, Campus Durango), lo que limita la generalización de los resultados a contextos y poblaciones más amplias. Además, el método de recolección de datos mediante encuestas autoadministradas puede estar sujeto a sesgos de respuesta y a la influencia de la deseabilidad social. Asimismo, al tratarse de un diseño correlacional, el estudio no permite establecer relaciones causales definitivas entre los hábitos saludables y el rendimiento académico, y el análisis estadístico empleado fue de carácter descriptivo, lo que impide cuantificar con precisión la magnitud de estos efectos.

No obstante, aunque nuestra investigación presenta ciertas limitaciones y posibles sesgos, estudios más amplios y profundos han demostrado una relación significativa entre los hábitos saludables y el rendimiento académico. Diferentes investigaciones han postulado que los hábitos alimentarios adquiridos durante la infancia y mantenidos en la adolescencia persisten en la edad adulta. En este sentido, la encuesta sobre alimentación saludable de la Fundación MAPFRE resalta los malos hábitos alimenticios que prevalecen en la vida universitaria. Se encontró que el 43.2% de los encuestados desayunan solo ocasionalmente, el 38% lleva alimentos de casa a la escuela y el 34% compra alimentos, con una prevalencia combinada del 28%. Es posible que los conocimientos nutricionales hayan influido positivamente en el hábito de desayunar diariamente, ya que el desayuno es considerado una de las comidas más importantes del día, proporcionando la energía necesaria para un adecuado rendimiento físico e intelectual (Hernández et al., 2020). Este estudio nos proporciona evidencia relevante sobre los hábitos saludables en la universidad y permite establecer una relación con nuestra investigación, ya que confirma que la adopción de buenos hábitos es un factor clave en el rendimiento académico universitario.

 

CONCLUSIÓN

Gracias a esta investigación podemos concluir que los hábitos saludables, como una buena alimentación, el descanso adecuado y el ejercicio físico, influyen positivamente en el rendimiento académico de los estudiantes universitarios. Por el contrario, los malos hábitos, como la inactividad, el consumo de sustancias nocivas o el alcohol, afectan de forma negativa.

Adoptar buenos hábitos requiere tiempo y una adecuada organización, lo cual representa un reto debido a la carga académica y otras responsabilidades que enfrentan los estudiantes. Este trabajo invita a reflexionar sobre cómo nuestros hábitos impactan el rendimiento académico y la calidad de vida en general.  Es importante que las universidades promuevan estilos de vida saludables mediante la oferta de comida accesible y nutritiva, el fomento de la actividad física y la adecuación de horarios que permitan una mejor gestión del tiempo.

Si bien los resultados indican una relación entre hábitos saludables y mejores calificaciones, para conocer con mayor precisión la magnitud de estos efectos sería necesario un análisis estadístico más profundo, ya que una de las limitaciones de nuestro estudio es que el instrumento que se usó o para encuestar a los estudiantes no está oficial o no está valorado, además se tuvo poco tiempo para aplicarlo y analizarlo. Se recomienda implementar programas de concientización sobre el ejercicio, la alimentación equilibrada y el descanso, así como generar espacios que faciliten la adopción de estos hábitos. La relación entre hábitos y desempeño académico es clara, por lo que resulta fundamental seguir explorando formas de apoyar el bienestar integral de los estudiantes

Esta investigación no solo busca evidenciar el impacto de los hábitos en el rendimiento académico, sino también motivar a estudiantes y directivos a reflexionar sobre la importancia de un estilo de vida saludable como base para una mejor experiencia universitaria y personal.

 

REFERENCIAS

 

Aguirre-Crespo, A., & Reyes-Cárdenas, G. (2014). Caracterización del patrón de sueño en estudiantes de la Universidad de Quintana Roo. Salud QuintanaRoo. http://www.salud.qroo.gob.mx/revista/revistas/29/04/04.pdf

Carrillo-Mora, P., Ramírez-Peris, J., & Magaña-Vázquez, K. (s. f.). Neurobiología del sueño y su importancia: antología para el estudiante universitario. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0026-17422013000400002

Castillo Viera, E., & Sáenz-López Buñuel, P. (2007). Hábitos relacionados con la práctica de actividad física de las alumnas de la Universidad de Huelva a través de historias de vida. Profesorado: Revista de Currículum y Formación de Profesorado, 11, https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=56711208.

Cecilia, M. J., Atucha, N. M., & García, J. (2018). Estilos de salud y hábitos saludables en estudiantes. Elsevier. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1575181317301468

Hernández Hernández, D., et al. (2020). Hábitos alimenticios y su impacto en el rendimiento académico de estudiantes de la Licenciatura en Farmacia. Redalyc, 14(2), 125-137.