lunes, 25 de agosto de 2025

Humanizar la educación: una oportunidad para repensar nuestro futuro

 



La pandemia por COVID-19 no solo transformó la vida social, política y económica del planeta, también puso en evidencia la fragilidad de los sistemas educativos y la necesidad urgente de repensar qué significa educar. En su obra Humanizar la educación. La vida nos está dando una oportunidad para repensar la educación, César Bona (2021) invita a reflexionar sobre cómo la escuela puede convertirse en un espacio verdaderamente humano, donde se eduque no solo para aprobar exámenes, sino para vivir plenamente en sociedad.

📌 La educación más allá del currículo

Bona señala que muchas de las experiencias vividas en los últimos años —desde el confinamiento hasta la dependencia tecnológica— no estaban en los libros de texto ni en los planes oficiales de estudio. Sin embargo, representaron aprendizajes fundamentales: gestionar emociones, practicar la empatía, valorar la solidaridad y cuidar del planeta. En este sentido, afirma que el currículo debe adaptarse a la realidad, y no al revés.

📌 Educación como vínculo humano

Uno de los ejes centrales del libro es la idea de que educar no es solo transmitir conocimientos, sino también acompañar, escuchar y motivar. La escuela debe ser un lugar donde los estudiantes aprendan a respetar a los demás, a convivir, a cuidar su salud física y emocional, y a descubrir la magia de la curiosidad. Para Bona, un sistema educativo centrado únicamente en exámenes y calificaciones termina por olvidar que lo esencial es formar personas integrales y comprometidas con la sociedad.

📌 Retos y contradicciones del sistema educativo

El autor cuestiona prácticas arraigadas que refuerzan la competitividad en lugar de la cooperación. Por ejemplo, plantea que durante la pandemia muchas administraciones presionaron a los docentes para enviar deberes de manera masiva, sin reconocer el desgaste emocional de las familias y sin atender a la diversidad de contextos. Según Bona, el verdadero reto de la educación es ofrecer herramientas para la vida, no solo contenidos académicos.

📌 Hacia una educación inclusiva y global

El libro también pone el foco en la brecha digital y social. En España, durante la emergencia sanitaria, casi un tercio de las familias no pudo acceder a clases en línea, lo que evidenció que la educación, aún considerada un derecho universal, sigue siendo desigual. Para superar estas limitaciones, César Bona aboga por una visión holística e inclusiva, alineada con propuestas de organismos como la UNESCO, que llaman a integrar el bienestar físico, intelectual y emocional en el aprendizaje.

📌 Humanizar como verbo activo

Humanizar la educación no significa eliminar contenidos ni abandonar la exigencia, sino replantear las preguntas fundamentales:

  • ¿Qué tipo de ciudadanos queremos formar?

  • ¿Qué lugar ocupan la empatía, la cooperación y el compromiso social en nuestras escuelas?

  • ¿Qué herramientas necesitan los niños y jóvenes para construir un futuro sostenible y justo?

La propuesta es clara: la escuela debe ser un espacio donde estudiantes, familias y docentes colaboren, se escuchen y se reconozcan como protagonistas de un mismo proceso.

📌 Conclusión

El mensaje de César Bona es una invitación a dejar de ver la educación como un simple trámite académico y comprenderla como un proceso humano y vital. Educar es, en última instancia, aprender a ser, a convivir y a transformar el entorno. Humanizar la educación implica reconocer la infancia como una etapa valiosa en sí misma y apostar por un modelo que forme personas capaces de soñar, compartir y crecer juntas.

En un mundo marcado por la incertidumbre, la educación se convierte en la herramienta más poderosa para construir sociedades más justas, solidarias y resilientes.

📚 Referencia

Bona, C. (2021). Humanizar la educación. La vida nos está dando una oportunidad para repensar la educación. Barcelona: Penguin Random House Grupo Editorial.


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