Mostrando entradas con la etiqueta Fútbol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fútbol. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de junio de 2026

Balón dividido: cuando el fútbol explica quiénes somos


 Balón Dividido

Introducción: mucho más que un juego

Mientras millones de personas siguen con entusiasmo la histórica celebración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, organizada por primera vez de manera conjunta entre México, Estados Unidos y Canadá, vale la pena preguntarnos: ¿por qué el fútbol provoca emociones tan intensas? ¿Qué explica que una pelota sea capaz de unir familias, ciudades, naciones e incluso personas separadas por conflictos políticos?

Estas preguntas encuentran una respuesta profunda en Balón dividido (2014), obra del escritor mexicano Juan Villoro. Lejos de limitarse a narrar partidos o describir jugadores, Villoro convierte al fútbol en una herramienta para interpretar la cultura, la memoria, la identidad, la ética y la condición humana.

La tesis central del libro aparece desde sus primeras páginas cuando el autor recuerda un mensaje encontrado en la frontera entre Corea del Norte y Corea del Sur: “Quiero jugar fútbol con un niño de Corea del Norte”. A partir de esta imagen, Villoro desarrolla una idea poderosa: disputar un balón es también una forma de estar unidos. El conflicto y la cooperación, la rivalidad y la fraternidad, coexisten dentro del mismo juego.

Desde una perspectiva científica y humanística, Balón dividido demuestra que el fútbol constituye un fenómeno social complejo que permite comprender comportamientos individuales y colectivos que van mucho más allá del deporte.

El fútbol como laboratorio de la condición humana

Las ciencias sociales han demostrado que los deportes funcionan como espacios simbólicos donde las sociedades expresan valores, conflictos y aspiraciones.

El sociólogo Norbert Elias sostenía que el deporte moderno actúa como una forma civilizada de canalizar impulsos competitivos. En términos similares, Villoro observa que el fútbol permite experimentar emociones extremas sin recurrir a la violencia real.

La cancha se convierte en un escenario donde se representan:

  • la lucha por el reconocimiento;
  • la búsqueda del éxito;
  • la experiencia de la derrota;
  • la cooperación grupal;
  • la construcción de identidades colectivas.

Por ello, cuando un aficionado celebra un gol, en realidad está celebrando mucho más que una anotación. Está reafirmando un sentido de pertenencia.

La derrota como patrimonio cultural mexicano

Uno de los aspectos más originales de Villoro es su reflexión sobre la relación entre México y la derrota deportiva.

Lejos de interpretar las derrotas como simples fracasos, el autor argumenta que el aficionado mexicano ha desarrollado una cultura emocional particular: la capacidad de mantener la esperanza incluso cuando las probabilidades parecen adversas.

Villoro afirma que el aficionado mexicano ha aprendido a disfrutar del juego aun cuando el marcador no favorezca a su equipo. La pasión permanece incluso cuando desaparece la posibilidad de la victoria.

Esta observación coincide con investigaciones en psicología social que muestran cómo las comunidades desarrollan mecanismos de resiliencia colectiva frente a experiencias repetidas de frustración.

En otras palabras, el fútbol enseña una habilidad fundamental para la vida:

seguir participando incluso cuando no existen garantías de éxito.

El fútbol como recuperación de la infancia

Uno de los temas más bellos de Balón dividido es la relación entre fútbol e infancia.

Villoro retoma una célebre idea del escritor español Javier Marías: el fútbol constituye una recuperación semanal de la infancia.

Desde la psicología, esta afirmación tiene profundas implicaciones.

Cuando los adultos observan un partido:

  • suspenden temporalmente sus preocupaciones;
  • recuperan la capacidad de asombro;
  • experimentan emociones espontáneas;
  • se permiten imaginar resultados imposibles.

La neurociencia ha demostrado que el juego activa circuitos cerebrales asociados con el placer, la creatividad y el aprendizaje. Por ello, el fútbol no representa una simple evasión de la realidad.

Es una forma de reconectarnos con dimensiones fundamentales de nuestra humanidad.

Villoro concluye que el fútbol mejora la infancia que tuvimos porque nos permite reconstruirla mediante la imaginación.

Padres, hijos y herencias invisibles

Uno de los capítulos más emotivos del libro explora la relación entre padres e hijos.

Villoro recuerda cómo acompañaba a su padre al estadio y cómo esas experiencias construyeron vínculos afectivos duraderos.

La investigación educativa confirma que los rituales compartidos fortalecen las relaciones familiares.

Asistir a un partido implica:

  • compartir tiempo;
  • transmitir valores;
  • construir recuerdos;
  • generar conversaciones intergeneracionales.

Por ello, el fútbol puede convertirse en una poderosa herramienta educativa.

No se trata únicamente de enseñar reglas o estrategias deportivas, sino de crear espacios donde las personas aprendan a convivir, dialogar y construir identidad.

Ética, juego limpio y ciudadanía

Contrario a la idea de que el deporte sólo premia la victoria, Villoro rescata múltiples ejemplos de honestidad dentro del fútbol.

Entre ellos destaca el caso de Miroslav Klose, quien reconoció ante el árbitro que no había recibido una falta que había sido marcada como penal. Gracias a su honestidad, la decisión arbitral fue corregida.

Estos episodios muestran que el deporte también puede convertirse en una escuela de ciudadanía.

La educación contemporánea busca desarrollar:

  • empatía;
  • responsabilidad;
  • honestidad;
  • respeto.

Todos estos valores aparecen constantemente en los escenarios deportivos.

El fútbol, bien entendido, no enseña únicamente a competir.

Enseña a convivir.

La pelota como símbolo universal

Uno de los ensayos más fascinantes del libro analiza la historia cultural de la pelota.

Villoro recuerda que las antiguas civilizaciones mesoamericanas ya utilizaban balones de hule siglos antes de la llegada de los europeos.

La pelota simbolizaba:

  • el movimiento del cosmos;
  • la vida y la muerte;
  • la renovación;
  • la continuidad del tiempo.

Esta dimensión simbólica resulta especialmente relevante para México, donde los juegos de pelota formaban parte de complejas tradiciones rituales.

Desde esta perspectiva, el fútbol contemporáneo no representa una práctica aislada.

Es la continuación moderna de una larga historia cultural vinculada con la necesidad humana de jugar, competir y otorgar significado al movimiento.

Juan Villoro: literatura y fútbol

https://images.openai.com/static-rsc-4/cHppbh0vxoCF1UbNK3zU5caiQiKhYiivnwO8UsgzFq_fE3zif1vYRw79lI2RQV6fsxvgBtfDMna3YtvfdpGBCHzL2FrsB7KRZ4AC42ciLwUHkKiR8cE8KW1OfN51WycJH_y7tZRcHWsk_5nxJ227y9jEqcM9w-jsjzBsfX3-lSjTXi0B-m-73sag8k1Nucrk?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/orw6opZ1Z12MO1oO1Wv5uKfpm7RyPAYC4LONilixLuw5puR7pwRDSTT_cll-lCdnhhMbjzCDNKkM7plMwGCOfdj4Cgy5H2nlUph0siCr0TUQVthrLcwH2NAQTzHPlZ--4A02SzGcYMWiDi9ZrHlj9TNEiIs3dkAnF8jFfscZ_wqRyLoaUQ3HVj1L9YGOzB5I?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/mwdFGGnhKUQRDh_m-zVLbfzK5xp8E2pBGouUZdE9uPgOf5zYPC94LyiEMD1jlzH1xC_FFZtJHL2I_MdYN0vxrTVDlJ6-9Y-znx52SaMMdMytfSyx5CflcdZtcmwUiJ79Qp2-l1vnOc_h2m9Hh6nqkbKczqGXrvzrTvoSvBToES9wTdHgxMbgrRsbgf-o-XY3?purpose=fullsize

Hablar de fútbol en la literatura latinoamericana contemporánea implica necesariamente mencionar a Juan Villoro.

Nacido en la Ciudad de México en 1956, Villoro es considerado uno de los cronistas más importantes de habla hispana.

Su relación con el fútbol es profundamente personal.

Desde niño fue aficionado de los Pumas y posteriormente se convirtió en una de las voces más influyentes de la crónica futbolística internacional.

A diferencia de otros comentaristas deportivos, Villoro analiza el fútbol desde:

  • la literatura;
  • la filosofía;
  • la sociología;
  • la historia;
  • la antropología.

Por ello sus textos han trascendido el ámbito deportivo para convertirse en objetos de estudio académico.

Mundial 2026: datos curiosos que ya están haciendo historia

https://images.openai.com/static-rsc-4/soZsCBkvvTOdfKn7s_1-Up7c72EpGy0C2BG_LIm9J6yDBhHW154NYfyrP2ck2Q5DPFE6FyPo0fLATt59j9S4ngUKZSmmOzlHBOX0WUNB5whrHkwYDhsRGu_Ql8a7gjO8NTTzv3G-VDqQvWaVAseUQvKsVD8XTbOr8UWkKSo_QUwsgGmy1H-MMC_caZaqCu_q?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/wI-QVCPDIUDvbDf-x6K7UbM1S4u-RQP-VWIe9Mv11XTmoxn1TgnDuFDYSPnSxkUQpNpXc7DZvXtk2xF0lTUcyHtwPDUZDLGus2ZVuOKhzn62fyshups9i91-0FXU7WDJiJscniungagLh5xtmSVzyvssT9sKvv0XtffKg_BRWQS7Rlz1lLUgWXnD3NQ33kM6?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/6WAGpMt8_NooLDp_WKKuszS7AFUhkAcT0fAUjmYa07SB87L80MFxP3V_DTF8ojApa5KvUDqjJ8N0SPkJNpkoOVHemwtDgz_AMWTmV7ylhgCiaRHTIV1Ylqa8-P9pN99RQQ9uqCaxh6IBsFQFpN3RfgC9TQLQ7qh3hNpRqlI57AVDbO2b-MA4oB4xoltZHGTO?purpose=fullsize

La Copa Mundial 2026 ya ocupa un lugar especial en la historia del deporte:

1. Será el Mundial más grande de todos los tiempos

Participan 48 selecciones nacionales, superando las 32 que participaron entre 1998 y 2022.

2. Tendrá 104 partidos

Será la edición con mayor cantidad de encuentros disputados.

3. Tres países anfitriones

Por primera vez la organización se distribuye entre México, Estados Unidos y Canadá.

4. México rompe un récord histórico

México se convierte en el primer país que alberga partidos mundialistas en tres ediciones distintas: 1970, 1986 y 2026.

5. El Estadio Azteca vuelve a ser protagonista

El histórico Estadio Azteca es el único estadio que ha sido sede de tres Mundiales diferentes.

6. Un Mundial continental

La magnitud geográfica de la competencia obligará a recorrer miles de kilómetros entre algunas sedes.

Reflexión final: la ciencia detrás de una pasión

Durante décadas, ciertos sectores consideraron al fútbol como un entretenimiento superficial.

Sin embargo, investigaciones en sociología, psicología, antropología y educación muestran exactamente lo contrario.

El fútbol:

  • construye identidad;
  • fortalece vínculos sociales;
  • transmite valores;
  • genera memoria colectiva;
  • favorece el sentido de pertenencia.

Balón dividido nos recuerda que una pelota nunca es solamente una pelota.

Es memoria, infancia, esperanza, conflicto, reconciliación y comunidad.

En vísperas del Mundial 2026, la obra de Juan Villoro adquiere una relevancia especial para México. Mientras el país se prepara para recibir nuevamente a millones de aficionados, conviene recordar que los grandes torneos no sólo producen campeones.

También producen historias capaces de explicar quiénes somos.

Como sugiere Villoro, los adversarios existen porque comparten una misma cancha. Quizá esa sea la lección más importante del fútbol y una de las más necesarias para nuestro tiempo.


Referencias:

Elias, N., & Dunning, E. (1992). Deporte y ocio en el proceso de la civilización. Fondo de Cultura Económica.

Huizinga, J. (2019). Homo ludens. Alianza Editorial.

Marías, J. (2008). Salvajes y sentimentales: letras de fútbol. Alfaguara.

Ramírez-Bermúdez, J. (2013). Breve diccionario clínico del alma. Debate.

Villoro, J. (2006). Dios es redondo. Planeta.

Villoro, J. (2014). Balón dividido. Planeta.



viernes, 16 de mayo de 2025

El fútbol y su papel en el desarrollo de habilidades socioemocionales en la Educación Media Superior





En el marco del modelo educativo del Servicio Nacional de Bachillerato, que promueve una formación integral basada en el desarrollo de competencias académicas, sociales y personales, el deporte —y en particular el fútbol— adquiere un papel relevante como estrategia educativa para fortalecer las habilidades socioemocionales de los estudiantes.
El fútbol, más allá de ser una actividad física, se convierte en un espacio privilegiado para que los jóvenes aprendan a gestionar sus emociones, trabajar en equipo, resolver conflictos de manera pacífica y desarrollar la empatía. En un entorno donde la cooperación y la competencia conviven constantemente, los estudiantes tienen la oportunidad de poner en práctica valores como el respeto, la tolerancia, la responsabilidad y la perseverancia.
Estas experiencias son fundamentales para la formación integral del alumno, ya que las habilidades socioemocionales adquiridas durante la práctica deportiva impactan directamente en su desempeño académico, su bienestar emocional y su capacidad para desenvolverse de manera ética y efectiva en diversos contextos sociales. Además, el fútbol fortalece el sentido de pertenencia, fomenta la autodisciplina y contribuye a la construcción de un proyecto de vida saludable y equilibrado.

En este sentido, integrar el deporte como parte del desarrollo formativo de los jóvenes en la educación media superior no solo responde a una necesidad recreativa, sino que representa una herramienta pedagógica poderosa para cumplir con los objetivos de una educación que busca formar ciudadanos íntegros, participativos y comprometidos con su entorno.




 

viernes, 19 de julio de 2024

La Razón de Todo



PRÓLOGO

Mi nombre es Constantino Carcaño Zamora y he decidido comenzar a compartir con ustedes algunas de mis ideas, proyectos, artículos y escritos de investigación de mi autoría y que han sido publicados como capítulos de libros en la REDIE A.C, así como dar divulgación de diversas ciencias como lo son la psicología, el desarrollo comunitario, el medio ambiente, la educación y en algunas ocasiones una de mis grandes pasiones que es el fútbol.

Hace tiempo he tenido la idea de utilizar las TIC´S en diversas aplicaciones como lo son este Blog (por ejemplo) y algunos otros medio que pretendo explotar como lo son YouTube, Instagram y Spotify. Mi intención, como lo mencione anteriormente, es divulgar los diversos conocimientos que poseo hacia los demás y que este junto con mi experiencia en los diversos campos que mencionare en las siguientes líneas puedan servirte para adquirir un nuevo aprendizaje, tener acceso a información o simplemente puedan otorgarte una experiencia de lectura y búsqueda para saciar tu curiosidad.

Estaré compartiendo contenido en las diversas plataformas mencionadas anteriormente una vez a la semana por lo cual te invito a que te suscribas y me sigas en redes sociales para que estés al pendiente de las actualizaciones. Con esto no pretendo un fin lucrativo sino un beneficio social e intelectual.

Te preguntaras, ¿Quién es Constantino Carcaño Zamora? Comúnmente soy conocido como Tino por la mayoría de las personas y nací en la ciudad de Durango, Durango en México un 10 de octubre de 1989. 

Desde 2014 hasta la fecha me he dedicado a la docencia y tutoría, estoy involucrado en la educación media superior, superior y virtual. La docencia es otra de mis pasiones y las habilidades que ostentó han sido "heredadas" por mi abuelo Constantino Carcaño Reyes, un destacado normalista que fue director durante muchos años en una secundaria que lleva su nombre en el municipio de Nombre de Dios  y muchas personas cuando saben mi nombre, me relacionan con él y algunos otros familiares que hemos trabajado en el sector educativo. La docencia es algo que ha estado presente en la familia durante muchos años e incluso hasta mis padres se desempeñaron como docentes.  Durante todo este tiempo he estado capacitándome y puliendo mis habilidades docentes para poder otorgar un buen servicio a la razón de mi trabajo que han sido los alumnos que he dirigido, he tratado de darles lo mejor de mí y solo ellos van a juzgar si soy bueno en lo que hago.  Me ha agradado tanto la docencia porque esta dentro de mis intereses desde hace bastante tiempo.

Como habrás leído hasta este momento puedes observar que no soy normalista o algo relacionado con esa profesión. Seguramente te preguntaras, ¿entonces que ha estudiado? En mi formación académica hasta el momento tengo las carreras en psicología y en desarrollo comunitario, así como la maestría en educación, estoy culminando el doctorado en ciencias de la educación y tengo muchas otras carreras y/o maestrías en mente que deseo estudiar: psicología laboral, psicología educativa, psicología deportiva, administración y dirección técnica de fútbol. Debo admitir que soy  una persona muy curiosa y que me gusta estudiar, capacitarme, formarme y aprender y siento que eso es lo más importante estar abierto al aprendizaje incluso de temas que no dominas o tienes nulo interés, todo conocimiento tiene una razón y debe ser utilizado o compartido.

Como puedes observar, mi formación académica y profesional es multidisciplinaria y te voy a abordar una semblanza sobre cada una de ellas dentro de mi ámbito principal de trabajo que es la educación:

·         Docente: Es un guía y facilitador en el proceso de aprendizaje. Dentro de sus principales funciones es planificar y organizar actividades educativas, evaluar el progreso de los estudiantes y brindar apoyo académico bajo una perspectiva de transmitir conocimientos especializados, pero también desempeñando un papel crucial en la construcción de un ambiente socioemocional apto en el aula y fuera de ella.

·         Psicólogo: Es un profesional especializado en el estudio del comportamiento humano y de la mente. Dentro de sus funciones en el área abarca la evaluación y el diagnostico hasta la intervención terapéutica y el asesoramiento emocional.  En el ámbito educativo, el psicólogo puede colaborar en la detección de dificultades de aprendizaje, el manejo de la conducta y el bienestar emocional de los estudiantes, entre otras cosas más.

·         Desarrollador comunitario: Es un profesional que trabaja para fortalecer y mejorar las condiciones sociales. Dentro de sus competencias incluye la identificación de las necesidades, la promoción de la participación ciudadana y la creación de programas que beneficien a la comunidad. En el contexto educativo, un desarrollador comunitario podría colaborar en proyectos que involucren a la escuela con su entorno, fomentando la inclusión y la participación de la comunidad, entre otras cosas.

·         Maestro en educación: Es un profesional con formación especifica en pedagogía y didáctica. Su objetivo es facilitar el aprendizaje de los estudiantes y contribuir a su desarrollo integral. Además de transmitir conocimientos, debe ser capaz de crear un ambiente propicio para la construcción de una vida emocional, fomentando la empatía y el respeto entre los estudiantes.

En resumen, estos roles se complementan para ofrecer una educación integral, considerando tanto los aspectos cognitivos como emocionales de los estudiantes. Cada uno desempeña un papel fundamental en la formación de individuos comprometidos con su comunidad y su entorno.

¡Saludos y bienvenidos a todos!

 

Estas son mis redes sociales en las que puedes tener contacto conmigo si así lo deseas, ¡Hasta pronto!

Facebook: https://www.facebook.com/TinoCarcanoZamora/

Instagram: https://www.instagram.com/tino_carcano/

YouTube: https://www.youtube.com/@DivulgandoCienciaconTino

Correo Electrónico:

·         Carcanozamorac@gmail.com     

·         constantino.carcano@ujed.mx