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domingo, 23 de agosto de 2026

Educar en tiempos líquidos: los retos de aprender cuando todo cambia

 


Educar en tiempos líquidos: los retos de aprender cuando todo cambia

Por: Divulgando Ciencia con Tino

Introducción: cuando el mundo cambia más rápido que nuestras certezas

¿Para qué educamos cuando aquello que hoy consideramos indispensable puede perder vigencia mañana? ¿Qué significa formar a una persona cuando el conocimiento se multiplica, las tecnologías modifican las formas de trabajar y comunicarnos y las identidades parecen estar en permanente transformación?

Estas preguntas adquieren especial relevancia a la luz de la obra Los retos de la educación en la modernidad líquida, de Zygmunt Bauman. Publicado originalmente en español por Gedisa en 2007, el texto plantea una relación inquietante entre las transformaciones sociales de la modernidad líquida y la manera en que concebimos la educación. Bauman sostiene que la educación ya no puede pensarse exclusivamente como acumulación de conocimientos destinados a acompañar a una persona durante toda su vida, porque vivimos en una sociedad caracterizada por la velocidad, la incertidumbre, el consumo y la transformación constante (Bauman, 2007).

La metáfora de lo "líquido" resulta poderosa porque permite comprender una transformación social profunda: aquello que en la modernidad sólida parecía relativamente estable -instituciones, profesiones, identidades, relaciones, conocimientos y proyectos de vida- se vuelve más flexible, provisional y susceptible de modificación. Bauman no presenta esta transformación como una simple innovación tecnológica; se refiere a una nueva condición social que afecta nuestra relación con el tiempo, el conocimiento, el trabajo y nosotros mismos.

El desafío educativo, por tanto, no consiste simplemente en enseñar más contenidos. Consiste en preguntarnos qué tipo de persona necesita formar la educación en una sociedad donde la permanencia ya no puede darse por sentada.

1. De la modernidad sólida a la modernidad líquida

Para comprender la propuesta de Bauman es necesario detenernos en su concepto de modernidad líquida.

La modernidad sólida estaba asociada con estructuras relativamente duraderas. La trayectoria educativa podía imaginarse como un proceso acumulativo: estudiar, obtener una preparación profesional, incorporarse al mundo laboral y utilizar durante un periodo prolongado aquello que se había aprendido.

El conocimiento podía percibirse como una especie de patrimonio intelectual. Aprender significaba adquirir algo que aumentaba nuestro capital cultural y profesional y que, idealmente, permanecería útil durante mucho tiempo.

En la modernidad líquida esta lógica se modifica. La estabilidad pierde valor frente a la capacidad de adaptación. La sociedad contemporánea exige capacidad de movimiento, actualización y reinvención. En consecuencia, el conocimiento corre el riesgo de convertirse en un producto de consumo: algo que se adquiere, se utiliza durante cierto tiempo y posteriormente puede ser reemplazado.

Esta transformación tiene una consecuencia educativa fundamental: ya no basta con preparar a una persona para desempeñar una función; necesitamos prepararla para aprender, desaprender y volver a aprender a lo largo de su vida.

La investigación contemporánea coincide parcialmente con este diagnóstico. Los análisis actuales sobre educación en modernidad líquida señalan precisamente la obsolescencia acelerada de conocimientos y competencias y la necesidad de pensar la formación como un proceso permanente, no como una etapa cerrada de la existencia (Meirinhos & Portela, 2023).

Pero aquí aparece una paradoja.

Si todo cambia, ¿debemos convertir la educación en un entrenamiento permanente para el cambio?

Bauman nos obliga a responder que no.

2. El "síndrome de la impaciencia": vivimos con prisa por llegar

Uno de los conceptos más provocadores del texto es el síndrome de la impaciencia.

En la sociedad líquida, esperar deja de percibirse como una condición normal de los procesos humanos y comienza a interpretarse como una pérdida. El tiempo adquiere un valor económico y social cada vez mayor. Lo importante parece ser obtener resultados rápidamente.

La consecuencia educativa es significativa.

Aprender requiere tiempo.

Leer requiere tiempo.
Investigar requiere tiempo.
Comprender requiere tiempo.
Equivocarse y volver a intentar requiere tiempo.
Reflexionar requiere tiempo.

Sin embargo, buena parte de nuestra cultura contemporánea funciona bajo una lógica opuesta: respuesta inmediata, satisfacción inmediata, información inmediata y resultados inmediatos.

La educación entra entonces en tensión con una cultura de la velocidad.

Un estudiante puede acceder en segundos a miles de fuentes de información, pero eso no significa que pueda distinguir cuáles son confiables, comprenderlas críticamente o incorporarlas como conocimiento significativo.

Aquí aparece una diferencia fundamental entre información y conocimiento.

La información puede llegar rápidamente. El conocimiento, en cambio, necesita elaboración.

Esta distinción es especialmente importante en la era digital. La UNESCO ha advertido que la incorporación de tecnologías en educación no garantiza por sí misma mejores aprendizajes; su valor depende de las condiciones pedagógicas, de la equidad, de los objetivos educativos y de la manera en que se utilicen (UNESCO, 2023).

Por ello, una educación verdaderamente pertinente no debería competir con la velocidad de internet.

Debería enseñar a detenerse frente a ella.

3. El conocimiento: de patrimonio a producto

Uno de los planteamientos centrales de Bauman consiste en observar cómo cambia el significado social del conocimiento.

En una concepción tradicional, aprender significaba adquirir conocimientos suficientemente duraderos como para constituir una base intelectual para el resto de la vida. En la modernidad líquida, esa promesa se debilita.

El conocimiento puede convertirse en algo temporal.

Lo aprendemos para resolver un problema, conseguir un empleo, superar una evaluación o responder a determinada exigencia y, posteriormente, puede ser sustituido por información nueva.

Esta situación genera una tensión entre dos modelos educativos.

El primero entiende la educación como acumulación.

El segundo la concibe como capacidad de navegación.

En el primer modelo, el estudiante intenta poseer la mayor cantidad posible de conocimientos.

En el segundo, desarrolla la capacidad de localizar, interpretar, cuestionar, relacionar y utilizar conocimientos de manera responsable.

La segunda perspectiva resulta especialmente pertinente en el contexto contemporáneo. El proyecto Future of Education and Skills 2030 de la OCDE plantea que la educación necesita desarrollar conocimientos, habilidades, actitudes y valores, además de promover la agencia del estudiante para que pueda orientarse en contextos desconocidos y participar responsablemente en la sociedad (OECD, n.d.).

Esto permite reinterpretar a Bauman desde una perspectiva pedagógica actual.

La educación no debe abandonar el conocimiento; debe cambiar la relación que establecemos con él.

No se trata de memorizar menos por principio, sino de comprender que memorizar algo sin poder utilizarlo, cuestionarlo o relacionarlo con otros saberes tiene un valor limitado.

4. ¿La memoria está perdiendo valor?

Bauman dedica también una reflexión importante a la memoria.

En una sociedad caracterizada por la renovación constante, recordar puede parecer poco funcional. Las novedades adquieren prioridad y el presente termina desplazando al pasado.

Pero una educación sin memoria enfrenta un peligro: perder la capacidad de comprender por qué pensamos como pensamos.

La memoria no es únicamente almacenamiento de datos. También es continuidad.

Nos permite establecer relaciones entre acontecimientos, comprender procesos históricos, reconocer consecuencias y construir identidad.

Una sociedad que únicamente mira hacia adelante corre el riesgo de confundir innovación con progreso.

Aquí existe una paradoja particularmente importante para la educación contemporánea:

necesitamos educar para el futuro sin destruir la capacidad de comprender el pasado.

La memoria histórica, científica, cultural y social no constituye un obstáculo para la innovación. Por el contrario, permite establecer criterios para decidir qué debería cambiar y qué merece conservarse.

La educación, entonces, no puede reducirse a preparar para "lo nuevo". También debe enseñar a interpretar críticamente aquello que heredamos.

5. El gran problema: formar para un futuro que no conocemos

Quizá la pregunta más difícil que plantea Bauman sea también la más actual:

¿cómo podemos preparar a los estudiantes para un futuro que no conocemos?

Durante mucho tiempo, la educación pudo establecer una relación relativamente directa entre formación y ocupación. Una persona estudiaba para ejercer una profesión que probablemente conservaría durante buena parte de su trayectoria laboral.

Hoy esa relación es mucho menos predecible.

La transformación digital, la inteligencia artificial, la automatización, las nuevas formas de empleo y la reorganización de los mercados laborales dificultan prever qué conocimientos serán suficientes dentro de diez o veinte años.

La OCDE parte precisamente de una pregunta semejante al plantear su proyecto sobre el futuro de la educación: ¿cómo preparar a los estudiantes para empleos que todavía no han sido creados y para problemas sociales que quizá todavía no podemos imaginar?

La respuesta no puede consistir en intentar adivinar el futuro.

La alternativa es desarrollar capacidades transferibles.

Pensamiento crítico.
Creatividad.
Comunicación.
Colaboración.
Metacognición.
Competencias socioemocionales.
Capacidad de investigación.
Toma de decisiones.
Responsabilidad ética.
Aprendizaje autónomo.

Pero incluso esta lista debe manejarse con cautela.

No tendría sentido sustituir una educación centrada en contenidos por otra obsesionada exclusivamente con "competencias". Las competencias necesitan conocimiento para desarrollarse y el conocimiento necesita competencias para convertirse en acción significativa.

La verdadera tarea consiste en integrar ambos elementos.

6. La tecnología no elimina el problema educativo

Es tentador afirmar que la respuesta a los desafíos descritos por Bauman se encuentra en la tecnología.

Más plataformas.
Más aplicaciones.
Más inteligencia artificial.
Más contenidos digitales.
Más automatización.

Pero esta solución puede ser engañosa.

La tecnología amplifica las capacidades humanas, pero también puede amplificar problemas ya existentes.

Un sistema educativo que carece de propósito pedagógico no se transforma automáticamente por utilizar herramientas digitales.

La UNESCO advierte que la tecnología educativa debe evaluarse considerando su pertinencia, equidad, evidencia, calidad y efectos reales sobre el aprendizaje. La digitalización puede generar oportunidades, pero también desigualdades y nuevas formas de exclusión (UNESCO, 2023).

La OCDE, por su parte, plantea la necesidad de construir ecosistemas digitales educativos confiables, efectivos y equitativos, donde las tecnologías -incluida la inteligencia artificial- estén sujetas a criterios pedagógicos y éticos (OECD, 2023).

Por eso, la pregunta no debería ser:

"¿Qué tecnología debemos incorporar a la educación?"

La pregunta más importante es:

"¿Qué finalidad educativa queremos alcanzar y qué tecnología puede ayudarnos a conseguirla?"

La diferencia parece pequeña, pero es fundamental.

7. El profesor en la modernidad líquida

La tesis de Bauman también interpela directamente al docente.

Si el conocimiento cambia constantemente, el profesor ya no puede concebirse únicamente como la persona que posee información y la transmite a estudiantes que carecen de ella.

Esto no significa que el docente haya perdido importancia.

Ocurre exactamente lo contrario.

Su función se vuelve más compleja.

El docente debe ayudar a los estudiantes a construir criterios para orientarse en medio de un exceso de información. Debe enseñar a formular preguntas, evaluar fuentes, construir argumentos, reconocer sesgos y relacionar conocimientos.

En otras palabras, la autoridad docente no desaparece: se transforma.

El profesor contemporáneo es menos un "depositario" del conocimiento y más un mediador entre el estudiante, el conocimiento, la sociedad y los problemas del mundo.

Esta transformación coincide con la visión de la OCDE, que reconoce la agencia docente, el bienestar profesional y las competencias del profesorado como componentes esenciales de los ecosistemas educativos del futuro.

8. Educación permanente: aprender durante toda la vida

Una de las consecuencias más fecundas del planteamiento de Bauman es la reivindicación de la educación como proceso permanente.

Pero aquí debemos evitar una interpretación reduccionista.

La educación permanente no significa estar constantemente acumulando cursos, certificados y habilidades laborales.

Una persona no debería convertirse en una especie de "proyecto productivo" que debe actualizarse permanentemente para mantener su valor en el mercado.

La educación tiene una finalidad más amplia.

UNESCO ha planteado que el derecho a la educación debe entenderse a lo largo de toda la vida y que la educación debe fortalecerse como bien público y común. Esa visión implica superar una concepción exclusivamente instrumental de la educación y recuperar su dimensión social, cultural, ética y democrática (UNESCO, 2021).

Esto permite regresar a una de las preocupaciones fundamentales de Bauman.

La educación no debería preparar únicamente trabajadores capaces de adaptarse al mercado.

Debe formar ciudadanos capaces de comprender, participar y transformar la sociedad.

9. Educar para la ciudadanía en un mundo líquido

Aquí probablemente se encuentra la dimensión más profunda de la propuesta de Bauman.

En medio de la aceleración social, la educación puede convertirse en uno de los pocos espacios donde todavía sea posible detenerse, dialogar y pensar colectivamente.

La escuela, la universidad y los espacios comunitarios pueden ser lugares donde una persona aprenda no solamente a resolver problemas individuales, sino también a reconocer problemas colectivos.

Esto resulta especialmente importante en sociedades caracterizadas por polarización, desinformación, desigualdad y fragmentación.

Una educación orientada exclusivamente al éxito individual puede terminar reproduciendo precisamente las condiciones sociales que Bauman critica.

Por el contrario, una educación democrática debería cultivar la capacidad de escuchar, argumentar, colaborar y convivir con la diferencia.

La UNESCO ha señalado que la renovación educativa requiere precisamente recuperar una visión de la educación vinculada con la justicia, la cooperación, la cohesión social y la construcción de futuros compartidos.

Por ello, la pregunta fundamental no es solamente:

¿Qué debe saber un estudiante?

También debemos preguntar:

¿Qué clase de ciudadano queremos que ese conocimiento contribuya a formar?

10. ¿Qué implica todo esto para la educación actual?

La lectura de Bauman no debería llevarnos a concluir que la educación tradicional es inútil ni que todo debe cambiar.

Su valor consiste precisamente en obligarnos a reconsiderar nuestras prioridades.

Una educación pertinente para la modernidad líquida debería conservar algunas funciones fundamentales de la tradición educativa -conocimiento disciplinar, memoria, lectura, escritura, argumentación y rigor intelectual-, pero incorporando capacidades que permitan desenvolverse en entornos inciertos.

Esto implica, entre otras cosas, recuperar cinco principios.

Primero: enseñar a pensar antes que enseñar solamente a responder.

La respuesta puede estar disponible en segundos; formular una buena pregunta sigue siendo una capacidad profundamente humana.

Segundo: recuperar el valor de la espera.

No todo aprendizaje debe ser inmediato. La comprensión profunda necesita tiempo.

Tercero: distinguir información de conocimiento.

Tener acceso a una enorme cantidad de información no significa comprenderla.

Cuarto: enseñar a convivir con la incertidumbre.

El objetivo no puede ser garantizar que el estudiante conozca exactamente qué sucederá, sino que pueda actuar responsablemente cuando aquello esperado no suceda.

Quinto: recuperar la dimensión ética y ciudadana de la educación.

La formación no puede quedar subordinada a las exigencias inmediatas del mercado.

Conclusión: educar cuando nada parece permanecer

Zygmunt Bauman escribió sobre la educación en un contexto distinto al actual, pero muchas de sus preguntas mantienen una sorprendente vigencia.

La revolución digital, la inteligencia artificial y la expansión de las redes sociales incluso han intensificado algunos de los fenómenos que Bauman observaba: aceleración, abundancia de información, renovación permanente, consumo rápido y debilitamiento de algunas formas tradicionales de estabilidad.

Pero interpretar su propuesta como una simple crítica a la sociedad contemporánea sería insuficiente.

Bauman nos invita a pensar más profundamente.

Si vivimos en una sociedad líquida, la educación no puede volverse líquida en el sentido de perder todo aquello que proporciona orientación, profundidad y sentido.

Al contrario.

Cuanto mayor sea la velocidad del mundo, más necesaria será la capacidad de detenerse.

Cuanto mayor sea la cantidad de información, más importante será el pensamiento crítico.

Cuanto más cambiantes sean las profesiones, mayor será la necesidad de aprender durante toda la vida.

Cuanto más fragmentadas estén nuestras sociedades, mayor será la importancia de educar para el diálogo y la ciudadanía.

Y cuanto más incierto sea el futuro, más necesario será formar personas capaces de construirlo responsablemente.

Tal vez éste sea el gran reto de la educación en la modernidad líquida: no enseñar a los estudiantes a vivir en un mundo que ya no existe, sino proporcionarles las herramientas intelectuales, éticas, sociales y humanas necesarias para participar en la construcción del mundo que todavía no existe.

La educación no puede detener el cambio.

Pero sí puede enseñarnos a comprenderlo, cuestionarlo y orientarlo.

Y en una época donde todo parece destinado a cambiar, quizá esa sea una de las formas más profundas de permanencia que todavía podemos ofrecer.


Referencias

Bauman, Z. (2005). Education in liquid modernity. Review of Education, Pedagogy, and Cultural Studies, 27(4), 303-317. https://doi.org/10.1080/10714410500338873

Bauman, Z. (2007). Los retos de la educación en la modernidad líquida. Gedisa.

Meirinhos, M., & Portela, L. de J. (2023). Education in liquid modernity: Educate and forming in an uncertain world. Revista Produção e Desenvolvimento, 9. https://doi.org/10.32358/rpd.2023.v9.621

OECD. (2023). OECD digital education outlook 2023: Towards an effective digital education ecosystem. OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/c74f03de-en

OECD. (n.d.). The OECD Learning Compass 2030. OECD.

UNESCO. (2021). Reimagining our futures together: A new social contract for education. UNESCO.

UNESCO. (2023). Global education monitoring report 2023: Technology in education - A tool on whose terms? UNESCO. https://doi.org/10.54676/UZQV8501


lunes, 8 de septiembre de 2025

Cómo son y qué hacen los buenos profesores: un estudio desde sus voces y las de sus estudiantes

 


La docencia es una de las profesiones con mayor impacto en la vida de las personas y en el desarrollo de las sociedades. Sin embargo, pocas veces se escuchan de manera sistemática las voces de los propios estudiantes y profesores acerca de qué significa realmente ser un “buen docente”. Con este propósito, el libro Cómo son y qué hacen los buenos profesores (Gaviria Cortés, 2023) reúne relatos de vida, aproximaciones teóricas y resultados de investigación que permiten comprender mejor esta figura central en la educación.

🌱 Historias de vida: la docencia como construcción vital

El texto inicia con los relatos biográficos de ocho docentes de Medellín reconocidos por sus estudiantes como “buenos profesores”. Estas narrativas muestran que la vocación no surge de manera espontánea, sino que se alimenta de experiencias familiares, sociales y profesionales. Por ejemplo, algunos docentes encontraron en la adversidad económica una motivación para perseverar, mientras que otros transformaron sus propias dificultades escolares en aprendizajes para acompañar mejor a sus alumnos (Gaviria Cortés, 2023).

Esta mirada humaniza al profesorado: no son solo transmisores de contenidos, sino personas con trayectorias marcadas por emociones, pasiones y luchas que configuran su identidad profesional.

📚 Marco teórico: enseñar va más allá de transmitir

En la segunda parte, los autores revisan conceptos centrales como enseñanza, práctica docente y buen profesor. La investigación resalta que enseñar no se reduce a aplicar técnicas instruccionales, sino que implica un trabajo emocional, ético y reflexivo. En palabras de Hargreaves (2003), la enseñanza exige creatividad, resiliencia y compromiso con el cambio social.

La buena docencia, por tanto, integra tres dimensiones:

  • Cognitiva: dominio del conocimiento y claridad en la explicación.

  • Emocional: sensibilidad, empatía y motivación hacia los estudiantes.

  • Ética: compromiso con la formación integral y el bienestar de la comunidad escolar (Sarasa, 2012).

🔍 Metodología: un estudio de caso múltiple

El proyecto se desarrolló bajo un enfoque cualitativo con diseño de estudio de caso múltiple. Los investigadores recogieron testimonios de estudiantes y profesores mediante entrevistas, relatos biográficos y observaciones. Esta perspectiva permitió comprender cómo las prácticas cotidianas de los docentes son percibidas y valoradas por quienes conviven con ellas en el aula (Gaviria Cortés, 2023).

🏫 Resultados: las dimensiones del buen profesor

El análisis identificó cuatro grandes dimensiones que caracterizan a los buenos profesores:

  1. Dimensión didáctica: explican con claridad, diseñan metodologías innovadoras y logran que los estudiantes disfruten aprender.

  2. Dimensión humana: transmiten valores, muestran cercanía y construyen relaciones basadas en el respeto y la confianza.

  3. Dimensión pedagógica: motivan al estudiante a superarse, despiertan el deseo de aprender y promueven la autonomía.

  4. Dimensión profesional: se actualizan, se entregan con pasión a su labor y actúan con amor hacia lo que hacen.

Estas dimensiones no operan de manera aislada, sino que se complementan y entrelazan, dando lugar a una docencia integral y transformadora.

🌍 Conclusiones: la huella de los buenos profesores

El libro concluye que los buenos profesores no solo logran aprendizajes académicos, sino que inspiran, generan confianza y dejan huellas imborrables en la vida de sus estudiantes. Revalorar su papel es fundamental en un contexto educativo global donde muchas veces predominan las métricas estandarizadas y los cambios superficiales (López de Maturana, 2009).

Así, el estudio invita a reconocer al profesorado como trabajadores de la cultura y agentes de transformación social. Como sostienen Kwo e Intrator (2004), la enseñanza auténtica se sostiene en la conexión entre la vida interior del docente y su práctica cotidiana, recordándonos que educar es, en esencia, un acto profundamente humano.

📚 Referencias 

Gaviria Cortés, D. F. (2023). Cómo son y qué hacen los buenos profesores. Universidad de Antioquia.

Hargreaves, A. (2003). Replantear el cambio educativo. Un enfoque renovador. Amorrortu Editores.

Kwo, O. W. Y., & Intrator, S. M. (2004). Uncovering the inner power of teachers’ lives: Towards a learning profession. International Journal of Educational Research, 41(4–5), 281–291. https://doi.org/10.1016/j.ijer.2005.08.001

López de Maturana, S. (2009). Los buenos profesores. Profesores comprometidos con un proyecto educativo. Editorial Universidad de La Serena.

Sarasa, M. C. (2012). La narrativa biográfica como vehículo para explorar las trazas de la buena enseñanza. Revista de Educación, 4(4), 167–182. https://fh.mdp.edu.ar/revistas/index.php/r_educ/article/view/94


jueves, 15 de mayo de 2025

🎉 Día del Maestro: Celebrando una vocación que transforma vidas ✏️🍎

 


Cada 15 de mayo en México celebramos el Día del Maestro, una fecha dedicada a honrar la labor de quienes tienen la misión de educar, formar y guiar a las nuevas generaciones. Esta celebración fue establecida en 1918, como un reconocimiento oficial a la figura del maestro, coincidiendo con la festividad de San Juan Bautista de La Salle, patrono de los educadores.

🔍 ¿Sabías que...?

  • En México, el Día del Maestro tiene más de un siglo de historia.

  • Muchos países celebran el magisterio en fechas distintas; por ejemplo, el Día Mundial del Docente, proclamado por la UNESCO, es el 5 de octubre.

  • La palabra “maestro” proviene del latín magister, que significa “el que más sabe” o “el que guía”.

📚 Importancia de la docencia
Ser maestro va mucho más allá de enseñar contenidos. Implica inspirar, acompañar, motivar y transformar. La docencia es una de las profesiones más nobles, pues impacta directamente en el desarrollo de las personas, las comunidades y, en consecuencia, de toda la sociedad.


💭 Una reflexión personal

Nunca imaginé que un día me dedicaría a la docencia. Sin embargo, este agosto cumpliré 11 años trabajando en el rubro de la educación, en distintos niveles como media superior, superior y educación a distancia, colaborando con diversas instituciones públicas y privadas, a quienes agradezco profundamente la confianza y apertura para hacer lo que más me gusta.

Recuerdo que alguna vez una compañera me dijo que “la docencia la llevaba en la sangre”, haciendo referencia a mi tradición familiar, ya que mis padres también fueron docentes. De manera muy especial, mi abuelo Constantino Carcaño Reyes fue un destacado normalista, cuyo legado vive en la escuela secundaria que hoy lleva su nombre.

Durante estos años me he preparado constantemente: obtuve una Maestría en Educación y actualmente estoy culminando el Doctorado en Ciencias de la Educación. Todo esto con el firme propósito de brindar una mejor experiencia de enseñanza-aprendizaje a mis estudiantes, a quienes agradezco sinceramente su disposición, compromiso y voluntad de aprender. Ustedes son, sin duda, el motor que impulsa mi vocación. Agradezco sus muestras de cariño, sus palabras y detalles que alimentan mi pasión por enseñar.

Siempre he intentado brindar una docencia innovadora, cercana, y centrada en el desarrollo humano integral, porque creo firmemente que educar no solo es formar mentes, sino también corazones.

Y aunque mi vocación como docente es clara, confieso que desde adolescente me atrajo el mundo del fútbol, especialmente la figura del director técnico. Uno de mis sueños a futuro es estudiar para ser entrenador y abrir una escuela de fútbol innovadora para niños y niñas, combinando educación, deporte y valores.

Finalmente, en este Día del Maestro, agradezco y reconozco profundamente a todos los docentes que me han formado y acompañado en este camino. A todos ellos, ¡mi admiración y mis mejores deseos!


🎓 ¡Feliz Día del Maestro a quienes hacen de la enseñanza un arte y una vocación!

#DíaDelMaestro #DocenciaConPasión #GraciasMaestros #EducaciónTransformadora #VocaciónDocente


miércoles, 14 de mayo de 2025

La Formación de Investigadores Educativos

 





Producto de Aprendizaje de la materia de Seminario de Investigación I de la Carrera en Ciencias de la Educación Octavo Cuatrimestre Modalidad Escolarizado de la Universidad Vizcaya de las Américas Campus Durango.
Este articulo científico y su difusión cuenta con la aprobación de su autor principal y fue asesorado y con coautoría de quien suscribe este blog.
El objetivo es promocionar y difundir el trabajo realizado por el autor  durante el periodo enero- abril 2025. 

 

José Nemecio Blanco Cumplido

 

1 universidad Vizcaya de las Américas Campus Durango Licenciatura en Ciencias de la Educación, e-mail: jnemecioblanco@gmail.com

 


Línea de Investigación: Investigación de la investigación educativa

 Área temática: Formación de investigadoras e investigadores

Resumen

El presente documento de investigación se realiza en función de conocer las principales causas que detonan las circunstancias que obstaculizan la formación de investigadores educativos a raíz de diversos componentes que giran en torno a este ámbito y que constituyen las mediaciones para establecer los parámetros que dan sustento al trayecto académico de los investigadores encaminados a enfrentar los retos y desafíos que se presentan en la sociedad actual. Considerando el papel que desempeñan los agentes de cambio, siendo estos transformadores del entorno en el que se desempeñan contribuyendo a la sociedad con la generación de nuevo conocimiento en función de la innovación y el mejoramiento de la sociedad. Para tal efecto, es indispensable realizar un recorrido a través de los antecedentes históricos de la formación de tales profesionistas. Asimismo, es importante conocer el impacto que tiene en la sociedad y las aportaciones que realizan con base a los trabajos de investigación con temáticas variadas y como estas pueden afectar ya sea de manera positiva o negativa, dependiendo del objeto de estudio, a los procesos de enseñanza y aprendizaje en escenarios y contextos variados. Resaltando también la participación de instituciones como órganos centrales dedicados a la creación de nuevos saberes en relación con instituciones educativas y los actores que en ellas participan, ya sean docentes o alumnos. Tales circunstancias se ven reflejadas en el progreso de la comunidad y su desarrollo potencial a medida que los avances científicos avanzan y los investigadores se van formando y preparando estos resultados se visualizaran en determinadas áreas.

Palabras  clave: Formación, investigación educativa, agente de cambio.

Abstract

 

This research paper is carried out in order to know the main causes that detonate the circumstances that hinder the formation of educational researchers as a result of various components that revolve around this area and that constitute the mediations to establish the parameters that support the academic path of researchers aimed at meeting the challenges that arise in today's society. Considering the role played by agents of change, being these transformers of the environment in which they work, contributing to society with the generation of new knowledge in terms of innovation and improvement of society. For this purpose, it is essential to review the historical background of the training of such professionals. Likewise, it is important to know the impact on society and the contributions they make based on research work with various topics and how these can affect either positively or negatively, depending on the object of study, the teaching and learning processes in various scenarios and contexts. Also highlighting the participation of institutions as central bodies dedicated to the creation of new knowledge in relation to educational institutions and the actors involved in them, whether teachers or students. Such circumstances are reflected in the progress of the community and its potential development as scientific advances are made and researchers are trained and prepared and these results are visualized in certain areas.

 

Key word:  training, educational research, change agent.


 

 

 

 

 

 

Introducción

La investigación se concibe como un proceso metodológico y sistematizado que consiste en la recabación de datos a través de distintos instrumentos en busca de respuestas a diversos cuestionamientos que se plantean todos aquellos que se dedican a esta labor. Por tanto, la función de esta acción consiste en indagar a profundidad en temas de interés para la sociedad y que a su vez representa una oportunidad para realizar propuestas de mejora, planes de acción, metodologías de trabajo, establecer técnicas y estrategias para un determinado fin, entre otras. A través de la investigación se posibilita potenciar diversas áreas que representan un elemento sustancial para los distintos sectores de la sociedad, ya sean salubres, educacionales, políticos, culturales, ambientales, económico, etc. De ta l modo, cada uno de estos elementos poseen diversos aspectos a mejorar en lo que, a través de la investigación se pueden innovar de una manera más eficiente con el fin de la optimizar los procesos que conlleva cada uno.

Referente a la educación, es evidente la existencia de las diferentes áreas que rigen a este sector, de estas podemos destacar la parte administrativa, políticas educativas, el diseño curricular, las metodologías de trabajo, los procesos de enseñanza y aprendizaje, teorías de destacados autores, la gestión educativa, entre otras. Estos representan componentes de gran importancia que influente en la educación y las funcionalidades de cada una de ellas tiene un objetivo en específico para el quehacer formativo

DESARROLLO

Realizar la indagación acerca de la carencia de investigadores resulta pertinente y de vital importancia ya que estos actores representan un papel fundamental dentro de la sociedad, siendo estos quienes a través de complejos trabajos y documentos de investigación, los cuales pueden prolongarse desde los ocho meses hasta un par de años, dan sustento a la implementación de estrategias y metodologías pertinentes para la resolución de problemáticas qu e se presentan en la sociedad. Responden de igual manera a las necesidades y exigencias de un sector de la población en específico, influyen también en circunstancias socioculturales y sus variantes, por ejemplo, la deserción escolar u otros fenómenos similares.

En este aspecto, los actores de carácter investigativo a grandes rasgos complementan en su conjunto a la mejora y al desarrollo del constructo social, potencian a la implementación de nuevas formas de buscar el bienestar social, y coadyuvar a mejorar en diferentes áreas para alcanzar metas y objetivos propuestos en conjunto con instituciones de carácter público o gubernamental.

No obstante, en el ramo educativo, la formación de investigadores educativos puede contribuir significativamente influyendo positivamente en diferentes campos para proponer acciones para combatir temáticas o problemáticas como el abandono escolar, problemas de adquisición de aprendizaje o la inclusión educativa, por mencionar algunos ejemplos, permite a quienes desempeña la función investigadora indagar en las posibles causa detonantes de dichas circunstancias, de igual manera, innovar en cuanto la implementación de estrategias y metodologías que se adapten de mejor manera a las necesidades que se presenten en un determinado escenario.

El estudio permite analizar la situación de la formación de investigadores en nuestro país y evidenciar de este modo el rumbo que tomara el sector si la situación actual perdura, lo cual dejara al país con un escaso número de profesionistas que se dediquen a la investigación y a la generación de nuevo conocimiento. Esto implica el estancamiento de otros ámbitos de la sociedad que dependen de este sector, a su vez, impide el correcto desarrollo de otras áreas como la tecnológica.


OBJETIVO GENERAL Y OBJETIVOS ESPECÍFICOS

Objetivo General

Conocer las causas que originan la escasa formación de investigadores educativos y el impacto que este puede tener en la sociedad.

Objetivos Específicos

·         Identificar los principales beneficios de formar investigadores de carácter educativo.

·         Evidenciar el impacto en la sociedad que pueda generar este fenómeno.

 

OBJETO DE ESTUDIO

En las instituciones impartidoras de educación, la falta de formación de investigadores se ha visualizado como una naciente necesidad en la sociedad actual, ya que hoy en día las personas no muestran algún interés por generar investigación, lo que desemboca en el decrecimiento del desarrollo social en distintos sectores de la población en un futuro no muy lejano. Ya que, la función principal de un investigador gira en torno a la indagación y/o exploración de las diferentes ramas del conocimiento, para que, desde esa perspectiva abordar una problemática que aqueje a los actores de la mancha urbana o rural, según sea el caso. Así como también profundizar en temáticas de interés para brindar o proponer soluciones para tratar de resolver temas concretos.

Sin embargo, a lo largo de los años, en los planes de estudio implementados en la educación, no se han enfocado exactamente en la formación de futuros investigadores, o por lo menos, inclinarse hacia la potenciación de las habilidades, destrezas y herramientas que son indispensables para realizar un trabajo investigativo. Coloquialmente, se visualiza a la acción indagatoria o investigativa como una forma de hostigar, por mencionarlo así, a la comunidad estudiantil a través de rigurosos procesos de análisis, recabación e interpretación de datos, entre otros elementos.

El hecho de aprender cómo se lleva a cabo una investigación no se enseña propiamente dentro de las aulas de clase, de tal manera, que despierte el interés en los estudiantes e inculcar en ellos la curiosidad por adentrarse en diferentes situaciones de la cotidianeidad de un contexto en específico, para que los estudiantes sientan un deseo de transformar su entorno a través de la producción de nuevo conocimiento, la innovación de la ciencia y la tecnología, la propuesta de nuevas teorías, la cura para enfermedades mortales, métodos y estrategias para la prevención del medio ambiente, alternativas para el cuidado y uso del agua, el estudio del espacio exterior, la exploración del océano, etcétera. Son bastos los sectores que requieren innovación en cuanto a métodos, técnicas, estrategias, e inclusive herramientas para que su función se lleve a cabo de manera óptima y eficaz para la obtención de resultados satisfactorios y favorables para las personas.

METODOLOGÍA

El enfoque de investigación es de carácter cualitativo, se realiza en función de la naturaleza propia del trabajo en cuestión, el cual, dentro de sus procedimientos de elaboración exige la consulta y evidente análisis de diversos documentos con temáticas similares.


FASES DEL DESARROLLO

El análisis documental es una estrategia desarrollada por el ser humano para representar el conocimiento registrado hasta ese momento (Peña y Pirela, 2007). La revisión documental cumple una función similar, y algunos autores sostienen que esta también contribuye al desarrollo del saber (Bandara y Sied, 2023). No obstante, se ha señalado que solo el análisis documental posee las características de generar nuevo conocimiento, aplicar un método claro y ser replicable (Arias-Odón, 2023). A pesar de ello, no se trata de una técnica inflexible, ya que su aplicación varía según la experiencia e intuición investigadora de quien lo realiza.

De acuerdo con Aranda et al. (2024), el proceso seguido para llevar a cabo la investigación documental incluyó ocho etapas: búsqueda de términos clave, selección de fuentes relevantes, recolección de datos completos, clasificación de documentos con base en características similares, organización estructurada de la información, análisis detallado de contenidos, interpretación considerando contexto y autoría, y finalmente, la presentación de los resultados como una nueva construcción de conocimiento.

 

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

En otras palabras, los elementos sustanciales para la formación de individuos dedicados a la acción investigativa, promotores del cambio y la innovación a través de la producción de nuevos saberes están expuestos a una serie de circunstancias que afectan el desarrollo de su labor. Esto a su vez provoca una reacción que ralentiza los procesos de formación de los sujetos de cambio. De tal forma, estas acciones se relacionan con las políticas educativas que establecen los lineamientos a seguir por parte del sector educativo. Otras tienen que ver con la adquisición y el desarrollo de habilidades de investigación, en este apartado el sujeto debe desarrollar un interés por desempeñarse como investigador.

Tal como enfatiza Hernández (2019) resalta que poco se ha escrito acerca de las condiciones y características bajo las cuales se produce actualmente en el campo de la investigación en México y se sabe que algunas veces estas condiciones están lejos de ser las más propicias, que incluso se han vuelto tan hostiles que afectan la creatividad del trabajo académico, así como el cumplimiento de las funciones social e intelectuales propias de los docentes e investigadores.

Por otra parte, se encuentran los procesos que tienen como principal objetivo valorar las tareas realizadas por dichos actores del cambio basándose en rigurosos criterios de evaluación que muchas de las veces resultan tener un impacto negativo, afectando su desarrollo profesional y su participación dentro de este medio.

Al respecto Rincón (S/F) asegura que la investigación educativa adquiere un significado distinto que permite un abordaje disciplinario integral y globalizador, de tal suerte que los diversos problemas de la educación se estudien, analicen y reflexionen como un conjunto estructurado que está mediado por múltiples factores que oscilan entre lo económico, político, social, ideológico y cultural, tanto individual como socialmente.

Así como la poca creación de técnicas u estrategias que sirvan como guía para un determinado fin en la intervención educativa dentro del aula y la práctica docente en función del aprendizaje. Tal como señalan (Ramírez y Hernández, 2014, como se cita en Andrade y Castillo et al 2022) mencionan que la formación para la investigación adquiere sentido como herramienta de apoyo para estudiar y resolver los problemas de la práctica docente, que es el eje de la formación y profesionalización del profesorado.

La formación de investigadores es un proceso continuo, intencionado y sistemático que permite desarrollar habilidades, conocimientos, actitudes y valores esenciales para la práctica investigativa, especialmente en campos complejos como la educación ambiental. Este proceso requiere la participación en comunidades académicas y el trabajo multidisciplinario y transdisciplinario. En México, la investigación educativa se consolidó con la fundación del Centro de Estudios Educativos por Pablo Latapí Sarre en 1963, impulsando el desarrollo de centros y programas formales de formación. La práctica investigativa se entiende como una búsqueda constante de respuestas, guiada por el método científico. Asimismo, la evaluación de la investigación busca garantizar calidad y eficiencia, aunque puede tener efectos negativos si


se basa en criterios reduccionistas. Actualmente, existen oportunidades laborales para investigadores jóvenes y experimentados, destacando la movilidad académica como una estrategia clave. En conjunto, estos elementos conforman un panorama dinámico y en constante evolución en la formación e inserción de investigadores en México.

CONCLUSIÓN

Derivado del análisis realizado en diversas fuentes anteriormente, resulta imprescindible conocer las causas que dan lugar al origen de este fenómeno para su mejor comprensión identificando el impacto que recae en el sector educativo y los desafíos a los que se enfrentan estos actores ante las exigencias de la sociedad actual. Por otra parte, resaltando los posibles beneficios que giran en torno a los resultados de las labores indagadoras de las cuales se derivan aportaciones con potencial para generar cambios imponentes en el ámbito académico. Algunos de estos aluden a la contribución hacia la mejora de la calidad en la educación, la identificación de dificultades y problemáticas dentro y fuera de espacios educativos y sus respectivas soluciones. Evidentemente también se resaltan las aportaciones con nuevos saberes y conocimientos que van acorde a las necesidades de la actualidad.

Para ello es necesario que las instituciones educativas brinden a los cursantes las herramientas necesarias para lograr una formación integra que les permita desarrollarse como investigadores en este sentido. Propiamente, se visualiza como una tarea ardua, ya que la participación en este ramo por parte de los individuos suele no ser la esperada. Tomando en cuenta lo anterior, es importante tomar medidas de concientización entre los sujetos miembros de la comunidad estudiantil a través de estrategias que promuevan el interés para ejercer investigación.

 

De tal manera, resulta pertinente realizar la investigación en relación con la formación de investigadores educativos principalmente porque permite adoptar una mejor visión acerca de la situación actual de la educación en el país para después identificar los puntos a mejorar en la organización de los procesos que se ejecutan en este sector. No obstante, es de vital importancia que se brinde mayor protagonismo a dichos actores ya que su labor engloba la innovación a la vanguardia de las saberes teóricos, prácticos y metodológicos emergentes.


Referencias

 

Andrade y Castillo et al (2022). La formación de investigadores educativos en México 2012-2021. Acercamientos a la producción del conocimiento. Universidad Autónoma de Querétaro. Libro-La-formacion-de- investigadores-Educativos-en-Mexico.pdf

Aranda, M; Martinez, M. y Camacho A. (2024) Análisis documental, un proceso de apropiación del conocimiento.

https://www.revista.unam.mx/wp-content/uploads/v25_n6_a1.pdf

Arias-Odón, F. (2023). Investigación documental, investigación bibliométrica y revisiones sistemáticas. redhecs: Revista                   electrónica      de      Humanidades,     Educación     y      Comunicación     Social,      31(22),      9-

28. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9489470.

Bandara, W., y Syed, R. (2023). The role of a protocol in a systematic literature review. Journal of Decision Systems, 1-18. https://doi.org/10.1080/12460125.2023.2217567.

Fonseca (2020). La formación de investigadores: oficio y conocimiento pertinente ante los avances de la ciencia y la tecnología. Scielo. (P.1). La formación de investigadores: oficio y conocimiento pertinente ante los avances de la ciencia y la tecnología

Gómez (2012). METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN. RED TERCER MILENIO. (P.9).1

https://uniclanet.unicla.edu.mx/assets/contenidos/93620240103172025.pdf

Hernández (2019). El Sistema Nacional de Investigadores. Tensiones, desafíos y oportunidades para los académicos. (P.92). 2007-8358-soc-34-98-85.pdf

Peña V. T. y Pirela M. J. (2007). La complejidad del análisis documental. Información, cultura y sociedad, (16), 55-

81. https://tinyurl.com/3psj9ea4.

Rincón (S/F). LA FORMACIÓN DE INVESTIGA DORES EN EDUCACIÓN: RETOS Y PERSPECTIVAS PARA AMÉRICA LATINA EN EL SIGLO XXI. (P. 5). 595Rincón.PDF

Rojas (1999). Tiempo educativo mexicano v, de Pablo Latapí Sarre. Revista Mexicana de Investigación Educativa.

Redalyc.Tiempo educativo mexicano v, de Pablo Latapí Sarre